El Gobierno colombiano acordó la terminación anticipada de la concesión de la Ruta Caribe, una decisión que eliminará siete peajes entre Atlántico y Bolívar.

Una de las decisiones más esperadas por comunidades, transportadores y comerciantes del Caribe colombiano ya es un hecho. El Gobierno colombiano acordó la terminación anticipada de la concesión de la Ruta Caribe, el corredor vial que conecta a los departamentos de Atlántico y Bolívar, y que durante más de dos décadas estuvo bajo administración privada.

El anuncio fue confirmado por el director de la Agencia Nacional de Infraestructura, ANI, Óscar Torres, quien explicó que el proceso de reversión comenzará este 2 de enero de 2026. “A partir del 2 de enero del 2026 iniciamos el proceso de reversión, el cual esperamos que esté listo con todos los trámites a junio de 2026 para que esto quede en manos de Invías”. Con ello, el Instituto Nacional de Vías asumirá directamente la operación y el mantenimiento del corredor.

La decisión implica el cierre anticipado del contrato de concesión del tramo Cartagena–Barranquilla, conocido como Ruta Caribe, que estaba a cargo de Autopistas del Caribe S.A.S. Como resultado, se eliminarán siete peajes: Pasacaballos, Turbaco, Gambote, Arroyo de Piedra, Sabanagrande, Galapa y Bayunca, un reclamo histórico de los habitantes de la zona.

Peajes Ruta Caribe

Cobros excesivos

Durante años, las comunidades del corredor denunciaron que los cobros constantes elevaron de manera significativa los costos de movilidad y encarecieron productos básicos, afectando la competitividad de los municipios y el bolsillo de quienes transitan a diario por esta vía estratégica. Transportadores y comerciantes aseguraron que el pago repetido de peajes terminó trasladándose al precio final de los alimentos, materiales y servicios.

La ANI explicó que la terminación del contrato se dio por mutuo acuerdo y por causas no atribuibles directamente a ninguna de las partes, luego de un proceso de evaluación técnica, financiera y jurídica. El Gobierno considera que, bajo el esquema actual, la operación estatal permitirá aliviar la carga económica de los usuarios y mejorar el acceso vial en una región clave para el comercio, el turismo y la logística portuaria del país.

Sin embargo, la decisión no estuvo exenta de críticas. Desde la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI) advirtieron que la liquidación anticipada del proyecto podría generar efectos negativos. Según la entidad, el cierre de la concesión introduce incertidumbre sobre el futuro del corredor, podría afectar empleos asociados a la operación privada y generar dudas sobre la eficiencia en el transporte de carga.

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Impacto a la inversión

Además, la CCI alertó que este tipo de decisiones envía señales que podrían impactar la confianza de inversionistas nacionales y extranjeros en futuros proyectos de infraestructura, en un momento en el que el país busca reactivar la inversión y cerrar brechas logísticas.

Mientras se concreta el proceso de reversión, el Gobierno deberá definir cómo garantizar el mantenimiento, seguridad vial y sostenibilidad financiera del corredor una vez pase a manos de Invías. Para los usuarios, en cambio, el mensaje es claro: el fin de los peajes representa un alivio inmediato y una victoria tras años de protestas y solicitudes.

La Ruta Caribe es uno de los corredores más importantes del norte del país, al conectar dos de los principales puertos y áreas metropolitanas de la región. Su futuro, ahora bajo administración estatal, será clave para medir el impacto real de esta decisión en la movilidad y el desarrollo económico del Caribe colombiano.

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Paola Reyes Bohórquez.