Con gran entusiasmo CUPRA había anunciado su llegada a EE.UU. para finales de la década, pero los planes cambiaron.
CUPRA, la marca de vehículos de concepto deportivo surgida de SEAT y pertenenciente al Grupo Volkswagen, había confirmado sus planes para desembarcar en el mercado estadounidense para finales de la década, concretamente en 2030. Sin embargo, la iniciativa ha sido puesto en pausa de forma estratégica y también ha sido informada oficialmente.
En su informe de resultados financieros del segundo trimestre de 2025, CUPRA comunicó que decidió retrasar su entrada en Estados Unidos debido a los «retos en curso dentro de la industria automotriz», así como la «evolución de la dinámica del mercado». Aunque no se especificaron los motivos, podrían relacionarse con las políticas arancelarias de Donald Trump.
Además, en la voz de Sven Schuwirth, vicepresidente ejecutivo y comercial de SEAT, la automotriz de origen español aclaró que no están cancelando los planes, sino solo aplazando su lanzamiento comercial en el mercado estadounidense, a lo cual añadió que: «CUPRA continuará evaluando el momento óptimo conforme a nuestra visión a largo plazo».

Estadounidenses esperarán más tiempo para tener un CUPRA
Inicialmente, CUPRA tenía previsto introducir dos modelos eléctricos en Estados Unidos: una versión EV de Formentor y un SUV más grande al parecer, especialmente diseñado para el mercado de ese país, además de ser producido localmente. Al mismo tiempo se planeaba la apertura de 20 CUPRA City Garages ubicados en las costas Este y Oeste en alianza con Penske Automotive Group.
Ahora, los motivos del aplazamiento responden a varios factores, como la incertidumbre que se ha generado en la industria automotriz global frente a las políticas arancelarías del gobierno de Donald Trump, especialmente los que tienen que ver con la exportación de vehículos desde países europeos, sobre los cuales se ha firmado un acuerdo con la Unión Europea (UE).
En un documento firmado esta semana por EE.UU. y la UE, se estableció una reducción de los impuestos a vehículos provenientes del viejo continente que pisen suelo ‘americano’, pasando de un previsible 27,5% a un 15%. Aún así es un porcentaje alto comparado con el 4,8% que pagaban bajo reglamentación del gobierno predecesor.

Las estrategias se centrarán en Europa, Latam y Australia
A lo anterior hay que sumar que la dinámica cambiante del mercado de vehículos eléctricos en Estados Unidos, puede ser otro de los aspectos a tener en cuenta por parte de CUPRA para tomar su decisión. Esto debido a que, en términos generales, los precios de los EV siguen siendo altos y existe una significativa competencia de marcas locales.
En este caso hay que tener en cuenta que, si bien los CUPRA no estarán disponibles oficialmente en un corto plazo, la marca tiene presencia mediática en ese país norteamericano, manteniendo vivo el interés del público. Por ahora, sus estrategias comerciales se centrarán en regiones donde ya tiene impulso, como Europa, América Latina y Australia.
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Jessica Paola Vera García.








