Replanteando sus estrategias futuras, General Motors está realizando importantes inversiones en motores de combustión.
General Motors ha decidido prolongar la vida de sus motores de combustión al anunciar una inversión de 888 millones de dólares, la cual estará destinada a su planta de Tonawanda Propulsión en Buffalo, en Nueva York. Específicamente el proyecto consiste en la producción de la sexta generación de motores V8, programado para comenzar en 2027.
Esta decisión refleja una respuesta estratégica del fabricante estadounidense a la demanda del mercado y las preferencias de los consumidores. Si creía que los motores de combustión estaban destinados a una pronta extinsión, los planes de GM y otras automotrices para fabricar nuevos propulsores de gasolina demuestra que no será así.
Es importante decir que estamos hablando de grandes y potentes motores, pero si lo que le preocupa es la cantidad de emisiones contaminante que seguirán desprendiendo en el aire, las automotrices están desarrollando tecnología que les permita ofrecer bloques más eficientes y amigables con el ambiente, incluso compatibles con un grado mínimo de electrificación.

Otras inversiones de GM en combustión
Además de las inversiones en Tonawanda, General Motors ha destinado más de 900 millones de dólares adicionales para modernizar otras cuatro de sus fábricas ubicadas en Estados Unidos, enfocándose en la producción de motores V8 y en otros casos, componentes para vehículos eléctricos. Pero lo que nos interesa hoy, son los proyectos en términos de combustión.
Por ejemplo, la planta Flint Engine Operations en Michigan recibirá un inyección de 579 millones de dólares para la producción de motores, mientras que en el centro de Bay City, también en Michigan, se ejecutará una inversión de 216 millones dólares. En este caso, los recursos servirán para optimizar la fabricación de piezas como árboles de levas y bielas.
El desarrollo y producción de motores V8 de sexta generación coincidirá con el próximo estreno de nuevas generaciones o actualizaciones importantes de modelos como Chevrolet Silverado, Chevrolet Tahoe y Suburban, GMC Sierra y GMC Yukon, así como Cadillac Escalade. Queda claro que los nuevos propulsores se dedicarán a SUVs y pick-ups de gran tamaño.

Equilibrio entre combustión y electrificación
Aunque GM se mantiene firme en su objetivo de ofrecer únicamente vehículos eléctricos ligeros en un futuro cercano, también entendió que los motores de combustión seguirán teniendo revelancia en ciertos segmentos del mercado. Por eso, ha ajustado algunos de sus proyectos a la par que avanza en la electrificación y refuerza su estrategia de combustión.
Además, el proyecto de la planta de Tonawanda y el resto de inversiones programadas, hacen parte de los compromisos que la automotriz adquirió con el objetivo de fortalecer la manufactura local en EE.UU., lo que a su vez debería darle un respiro frente a las apretadas políticas del gobierno actual.
Los motores de General Motors seguirán ‘rugiendo’ y un gran número de entusiastas y ‘petrolheads’ celebran la noticia. Ford, otro gigante de la industria automotriz estadounidense, también había anunciado que alargaría la vida de sus bloques de gasolina. GM no está solo.
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Jessica Paola Vera García.









