Para preservar la exclusividad del nuevo Ford Mustang GTD, la compañía estableció una cláusula que prohíbe su reventa en los primeros dos años.
Ford decidió implementar una medida para mantener la exclusividad de su más reciente joya automovilística, el Mustang GTD. Los compradores de este vehículo de alto rendimiento deberán comprometerse a no venderlo durante los primeros dos años posteriores a la compra. Esta estrategia busca evitar la especulación y la reventa con fines lucrativos que suelen inflar los precios en el mercado secundario.
El Mustang GTD, que se espera alcance una potencia superior a los 800 caballos y una velocidad máxima de más de 300 km/h, representa la cúspide de la ingeniería de Ford. Equipado con un motor V8 sobrealimentado de 5.2 litros y una transmisión de doble embrague de ocho velocidades, este modelo está diseñado tanto para las pistas de carreras como para las calles urbanas.
La decisión de Ford de imponer esta restricción de reventa no es inédita. Anteriormente, la compañía implementó una política similar con el Ford GT, buscando garantizar que los vehículos lleguen a entusiastas y coleccionistas genuinos en lugar de a revendedores. Un portavoz de Ford confirmó esta medida, enfatizando la intención de mantener la integridad y el valor del Mustang GTD en el mercado.

Tecnología y diseño a la vanguardia
Además de su impresionante rendimiento, el Mustang GTD presenta una serie de innovaciones tecnológicas y de diseño. Incorpora un eje de transmisión y una transmisión trasera de fibra de carbono, elementos que no solo reducen el peso del vehículo sino que también mejoran su desempeño en condiciones extremas. Estas características, junto con su diseño aerodinámico y agresivo, posicionan al GTD como un competidor formidable en el segmento de los superdeportivos.
Paola Reyes Bohórquez.








