La historia de Piolín, el primer Renault 4 nacional “clásico y antiguo”

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En junio de 2009, “Piolín” fue el primer Renault 4 con placas de clásico y antiguo en Colombia. Su propietario nos cuenta la historia de cómo llegó el vehículo a sus manos.

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Finalizando el mes de mayo de 2006, Henry Rivera, un pereirano gomoso eterno de los carros, observó un anuncio en Internet mediante el cual se ponía en venta uno de los ejemplares más llamativos que había visto: Un Renault 4 amarillo, modelo 1974, con placas de Pasto y con todo completamente nuevo, hasta el motor, pues apenas tiene de uso 20.992 kilómetros recorridos, en 32 años.

Henry se comunicó con el vendedor y adquirió el carro dentro de una apretada puja, por 14 millones de pesos, que para él fueron pocos por el alto valor que un ejemplar así tiene para un coleccionista de su talla. El vehículo fue llevado de Pasto a Pereira en un camión niñera y así, por primera vez en Colombia, un Renault 4 entró a formar parte de una colección privada de autos clásicos y antiguos.

En Junio de 2009, éste vehículo fue el primer Renault 4 nacional en ser destacado con las placas de “clásico y antiguo”, en consonancia con su estado de originalidad prácticamente de un 100%.

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Renault 4 Piolín

La historia contada por su protagonista

Por Henry Rivera Castrillón, Julio 6 de 2006.

No sé el nombre de su dueño inicial quien fue mi “benefactor” por haber cuidado tanto el Renault 4, pues la persona que me lo vendió era familiar de éste y por lo tanto conozco algunos detalles que te voy a contar.

La persona que me lo vendió se llama Germán Eduardo Santacruz Buchelli, había cierto parentezco entre su único dueño y él, pero no sé exactamente, creo que era tío. Su dueño inicial era una persona soltera y muy adinerada que vivía en Pasto y fue allí donde compró su carro, el concesionario Renault Pasto Motors.

El manifiesto de aduana está fechado en julio de 1974 y fue adquirido en Agosto del mismo año, fecha en la que llegó al garaje de la finca cercana a Pasto donde su dueño vivía gran parte de su tiempo. Allí lo mantuvo empiyamado y cubierto con cobijas para evitar que se “enfriara” y posiblemente estar mas salvo de la humedad y del polvo.

Renault 4 Piolín

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Su recorrido no era diario sino escasamente una vez al mes, siempre y cuando fuera un día soleado y por lugares de buen pavimento. Luego de algunos años su dueño consentidor murió, quedando en el mismo garaje de siempre por mas de 20 años.

Al parecer, los herederos tuvieron problemas debido a que el fallecido no tuvo hijos y éstos luego de muchos años más al fin se pusieron de acuerdo para la partición de bienes, quedando en manos cuidadosas que también lo conservaron a tal extremo de mantenerlo con el bajísimo kilometraje de 19.800 kms originales con los cuales lo compré.

El carro, está en perfectas condiciones en todo sentido y pude constatar la originalidad de las partes y de su kilometraje, pues siempre dudé cuando hice el negocio, ya que solo lo ví en fotografías que estaban en Internet.

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Renault 4 Piolín

Luego de confiar en la descripción que me hizo telefónicamente el señor Santacruz, acepté el negocio, nos dimos la palabra de que yo le compraba el carro y de que él lo daba por vendido. Inmediatamente salí para el banco y le hice la consignación acordada. Ya era mío, solo faltaba la eterna espera de conseguir la niñera para traerlo desde tan lejana ciudad.

En esto tambien tuve suerte, pues el presidente del Club Volkswagen de Cali, es amigo mío y es gerente de la Renault allí. Fue él quien me puso en contacto con la gerente del concesionario de Pasto y ella con el dueño de una niñera de confianza que les transporta carros para allá, solo había que esperar que la niñera fuera para Pasto y me trajera mi anhelado “Piolín”.

Renault 4 Piolín

Pero estamos en Colombia. Las elecciones presidenciales eran la semana siguiente y unos grupos indígenas y la guerrilla se habían tomado la carretera. Nadie se atrevía a transitar por allá. Continuó la larga espera hasta que pasaran las elecciones y se reestableciera la calma por el sector.

Superado ésto, la niñera debía esperar en Pasto a que tuviera mas carros para traer hacia Cali, Pereira, y Medellín carros de otros concesionarios para garantías y otros menesteres, o sea que la espera continuaba, y yo solo me alegraba de ver un CD que me habían mandado después con cerca de 70 fotografías.

Después de largas semanas de espera salió la niñera de Pasto con cinco carros: Piolín, acompañado por 4 camperos Honda provenientes de Cali, dos para Pereira y dos para Medellín.

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Renault 4 Piolín

Por fín llegó la tarde del 26 de mayo. ¡Qué buen regalo en el día de mi cumpleaños! Empecé inmediatamente la inspección ocular y ¡Oh Sorpresa! El carro estaba mejor de lo que me lo imaginaba y de lo que había visto en las fotografías.

Tenía aún los tapasoles cubiertos con los plásticos que les habían puesto en la fábrica, todas las calcomanías originales y hasta un adhesivo provisional de inspección final al salir de la fábrica y que debía haber sido removido en el concesionario antes de ser entregado al comprador y por alguna razón éste lo conserva todavía.

Lo único que tuvieron que cambiarle fueron las llantas, pues conservaba las originales de fábrica, pero estaban deformadas por haber estado años y años en una sola posición, pero con la fortuna de que el señor Santacruz las consiguió exactamente igual de marca, de grabado, igual de dimensión.

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Renault 4 Piolín

Piolín camina perfectamente bien, es como si fuera último modelo y hubiera salido del almacén un mes atrás. No tiene ruidos, sus puertas ajustan perfectamente, el encendido es instantáneo, brilla con su pintura original como en 1974.

Conseguí una verdadera joya, solo tuve que esperar casi 20 años para encontrarlo, pues lo busqué por toda Colombia, pero ninguno de los cientos que ví me dieron la talla. Ahora tengo en mis manos uno de los mejores Renault 4 de Colombia y el más antiguo en un inmaculado estado de conservación.

Galería Fotográfica


Equipo de Redacción y Producción Revista Virtual El Carro Colombiano.
Textos: Óscar Julián Restrepo, Henry Rivera Castrillón, colaboración especial para El Carro Colombiano.
Corrección de Estilo y Dirección General: Óscar Julián Restrepo Mantilla.
Fotografías: Camilo Ernesto Hernández Rincón, Óscar Julián Restrepo.

Prohibida la copia o reproducción total o parcial de los contenidos aquí presentados sin previa autorización de Revista Virtual El Carro Colombiano.

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