La reforma a los slots en el Aeropuerto Internacional El Dorado abre un nuevo frente de debate entre la Aerocivil y aerolíneas como LATAM. Así va la discusión.
La Aeronáutica Civil de Colombia trabaja en un proyecto para modificar las reglas bajo las cuales se asignan y supervisan los slots aeroportuarios. Es decir, los horarios autorizados para despegar y aterrizar en el Aeropuerto Internacional El Dorado, el principal hub aéreo del país.
El eje de la discusión es si Colombia debe continuar alineada con los lineamientos del Worldwide Airport Slot Guidelines, WASG. Este es un estándar que regula la asignación de capacidad en más de 300 aeropuertos congestionados del mundo, o si puede introducir modificaciones propias en ejercicio de su autonomía regulatoria.
En medio de este escenario, Latam Airlines Colombia reiteró, en una comunicación conocida por Caracol Radio, que el país debería mantener su marco normativo ajustado a los estándares WASG. En tal sentido, destacó que estos permiten una asignación “eficiente y transparente de la capacidad aeroportuaria”.

Reglas con estándar global
La compañía fue más allá y pidió que la implementación incluya controles estrictos. En su pronunciamiento señaló: “incluyendo un mecanismo de monitoreo que permita verificar el uso adecuado de los slots asignados, y especialmente que asegure que aquellos que no sean utilizados o requeridos sean oportunamente devueltos, por todas las aerolíneas, a la bolsa de slots, conforme a los plazos establecidos en la normatividad vigente“.
Para la aerolínea, este punto es clave en terminales altamente congestionadas como El Dorado. Allí, la optimización de la infraestructura disponible resulta “determinante para garantizar oportunidades equitativas de crecimiento entre los operadores, ampliar la conectividad y ofrecer más alternativas a los pasajeros”.

No es un referente
La postura oficial es distinta. En un documento enviado a la Procuraduría General de la Nación y conocido por el medio radial, la Aerocivil sostuvo que las WASG son una referencia técnica, pero no un tratado vinculante.
En el texto, la autoridad afirmó: “Si bien las Worldwide Airport Slot Guidelines, WASG, son un referente mundial, no son tratados vinculantes que anulen la potestad reglamentaria de la Aerocivil. La “armonía” internacional no puede ser un pretexto para la ineficiencia doméstica o para mantener un monitoreo actual que la misma IATA reconoce como deficiente y causal de problemas diarios“.

Inquietudes frente al proyecto
Además, el Gobierno recordó que la IATA, que ha expresado inquietudes frente al proyecto, no es un organismo internacional estatal. En la respuesta enviada a la Procuraduría se lee: “la IATA no es un organismo internacional, sino un gremio económico, de derecho privado, conformado no por estados, sino por empresas de aviación de muchos países”.
La discusión trasciende lo técnico. En un aeropuerto como El Dorado, donde la demanda supera con frecuencia la capacidad disponible, la forma en que se distribuyen los slots define qué aerolíneas pueden crecer, qué rutas se fortalecen y cuántas opciones tienen los pasajeros.
Mientras las aerolíneas defienden la alineación con un estándar aplicado en más de 300 aeropuertos congestionados para garantizar previsibilidad y competitividad. La Aerocivil insiste en que la regulación debe adaptarse a las condiciones locales y que la autoridad mantiene plena potestad normativa. El resultado de esta reforma podría incidir directamente en la conectividad aérea del país y en su posición frente a otros aeropuertos de la región.
Paola Reyes Bohórquez. Con información de Caracol Radio.





