En el mundo de la aviación, donde los límites de la ingenería se ponen constamente a prueba, nació el Radia WindRunner.
El Radia WindRunner es actualmente un proyecto en desarrollo bajo el cobijo de la startup estadounidense Radia. Esta concebido para convertirse en el avión de carga más grande del mundo y su propósito principal no será militar ni comercial, sino que servirá como solución logística para superar uno de los grandes retos de la transición energética.
Su primer modelo se presentará oficialmente al público la próxima semana durante el Salón Aeronáutico de París 2025, un evento que se realizará en la capital francesa entre el 16 y 22 de junio. Sin embargo, todavía no se trataría del WindRunner de escala real, sino que será una maqueta útil para explicar en detalle el funcionamiento y características de la aeronave.
Estando así las cosas, todavía no se confirma una fecha para el inicio de sus operaciones, pero cuando lo haga, se encargará de transportar palas de turbinas eólicas de más de 100 metros de longitud hacia ubicaciones terrestres apartadas. Incluso, no necesitará propiamente llegar a un aeropuerto, sino que podrá aterrizar en pistas de tierra semipreparadas.


Primeros datos del Radia WindRunner
Este proyecto que ha permanecido bajo perfil por más de siete años, comienza a revelarse al público, y de los primeros datos que se tienen del Radia WindRunner son sus dimensiones. Convertirse en el avión más grande del mundo será cuestión de un tamaño colosal. Por ejemplo, superará los 105 metros de longitud y una envergadura (distancia entre los extremos de las alas) de 80 metros.
Mientras tanto, su altura será de más de 23 metros y el volumen del compartimiento de carga estará por encima de los 7.700 metros cúbicos. Así mismo, y teniendo en cuenta que su principal función será la de transportar carga, su carga útil estimada podría llegar hasta las 80 toneladas. La carga dimensionada será de 100 metros de largo y 7,3 metros de alto.
Radia, que opera desde 2016 en Colorado, no está sola en este proyecto. Otras empresas internacionales colaborarán en el desarrollo y fabricación de partes y componentes específicos del WindRunner, entre las cuales están la española Aernnova que se encargará del ala y los pilones motores, y Leonardo de Italia, que tomó como responsabilidad el diseño del fuselaje.


Otras colaboraciones y proyecciones
También aparecen en la lista la empresa estadounidense AFusion, que aportará asesoría en seguridad y certificación, y Magnaghi Aerospace de Italia, desarrollará el tren de aterrizaje. Después de su aparición pública en París, todo estaría previsto para que su producción se lleve a cabo entre 2027 y 2029, por lo que su entrada en servicio podría hacerse realidad en 2030.
El Radia WindRunner que ya se proyecta como el avión más grande del mundo, marcará un hito en el transporte aéreo especializado con su impresionante capacidad de volumen y peso. Además, será un aliado estratégico para el desarrollo del sector de energía eólica, aunque eventualmente también podría usarse en proyectos y misiones militares.
Jessica Paola Vera García.







