Después de más de siete décadas, los hidroaviones volverán a surcar los cielos y ríos de Colombia. Alma Air alista su despegue para 2026.
Colombia está a punto de reencontrarse con una parte olvidada de su historia aeronáutica. Alma Air, una nueva aerolínea con enfoque en hidroaviones, avanza en los preparativos para iniciar operaciones a comienzos de 2026, marcando el regreso de este tipo de aeronaves al país tras más de 70 años de ausencia.
Y es que la apuesta no es menor, se trata de conectar regiones donde el agua es protagonista y donde las vías terrestres y aéreas tradicionales siguen siendo limitadas.
Durante 2025, la compañía se ha concentrado en afinar su modelo operativo, que combina la experiencia clásica de la aviación anfibia con una visión moderna del turismo sostenible y el desarrollo regional. La idea es clara: facilitar la movilidad entre zonas costeras, insulares y ribereñas, al tiempo que se dinamizan las economías locales y se abren nuevas oportunidades para el turismo interno e internacional.

Rutas en hidroaviones
Como parte de su estrategia, Alma Air ha tenido una activa presencia internacional. La aerolínea participó en Fitur, una de las ferias de turismo más importantes del mundo, celebrada en Madrid. Así como en el congreso mundial de aviones anfibios en Miami y en encuentros especializados en Alaska, una de las regiones con mayor tradición en operaciones con hidroaviones.
Estos espacios sirvieron para validar su modelo de negocio, conocer mejores prácticas y fortalecer alianzas estratégicas clave para su aterrizaje en Colombia. En paralelo, la empresa avanzó en la identificación de destinos nacionales que podrían hacer parte de sus primeras rutas.
Entre los puntos analizados están Cartagena y Santa Marta en la región Caribe, la Isla Múcura en el archipiélago de San Bernardo, Ayapel en Córdoba y Guatapé en Antioquia. Todos comparten una característica común, que es una fuerte vocación turística y un entorno natural donde el agua es un aliado para mejorar la conectividad.

Alma Air y su conectividad
En el frente técnico y operativo, Alma Air dio un paso importante al vincular a Rob Ceravolo a su consejo asesor. Ceravolo es un reconocido experto en aviación anfibia, con más de 200.000 vuelos realizados en hidroaviones alrededor del mundo, una experiencia que será clave para adaptar este tipo de operación a las condiciones colombianas. Al mismo tiempo, la aerolínea avanza en su proceso de certificación ante la Aeronáutica Civil, requisito fundamental para garantizar operaciones seguras, reguladas y sostenibles.
La hoja de ruta también contempla la instalación de bases operativas en puntos estratégicos del país. Los aeropuertos Olaya Herrera de Medellín y Rafael Núñez de Cartagena aparecen como las principales opciones. Esto, permitiría a la aerolínea consolidar su entrada al mercado y ofrecer una alternativa inédita para conectar regiones que históricamente han estado aisladas.
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Paola Reyes Bohórquez.






