Un gigante minero de 90 toneladas cambia el litio por baterías de sodio que recargan al 100% en apenas 25 minutos.

La electrificación ya no es exclusiva de carros, buses o motocicletas. Uno de los sectores más difíciles de descarbonizar, el de la minería pesada, acaba de dar un paso que podría tener implicaciones mucho más allá de las canteras y explotaciones a cielo abierto.

China recibió oficialmente el primer camión minero 100% eléctrico impulsado por una batería de iones de sodio, una tecnología que durante años se consideró una alternativa prometedora al litio, pero que apenas comienza a demostrar su potencial en aplicaciones reales de gran escala.

La unidad ya entró en operación en la mina Tangshan Sanyou y representa el resultado de una colaboración entre Hina Battery y Tonly Heavy Industry, empresas que adaptaron la plataforma del camión minero Tonly TLE120 para incorporar un nuevo sistema de almacenamiento energético diseñado específicamente para trabajos de alta exigencia.

Tonly TLE120

Gran batería

Lo relevante de este anuncio no es únicamente el tamaño del vehículo o su capacidad de carga. Lo que realmente llama la atención es la química utilizada en sus baterías. Mientras la mayoría de automotores eléctricos actuales dependen del litio, este camión utiliza sodio, un elemento mucho más abundante y accesible en la naturaleza.

El corazón del proyecto es un paquete de baterías de la serie Haixing, desarrollado por Hina Battery. La capacidad total alcanza los 676 kWh, una cifra superior a la de muchos carros eléctricos comerciales e incluso mayor que la capacidad conjunta de varios automóviles eléctricos de pasajeros.

Según los datos entregados por los fabricantes, las celdas alcanzan una densidad energética de 165 Wh/kg, suficiente para responder a las necesidades de una máquina diseñada para transportar hasta 90 toneladas de carga útil en recorridos cortos y repetitivos dentro de entornos mineros.

Tonly TLE120

Ventaja frente al litio

Diferente a un carro convencional, donde la aceleración suele ser uno de los principales argumentos de venta, un camión de estas características necesita algo distinto: potencia constante, estabilidad operativa y resistencia durante largas jornadas de trabajo.

La industria de autos eléctricos ha construido gran parte de su crecimiento alrededor del litio. Sin embargo, el sodio ofrece varias ventajas que podrían resultar especialmente interesantes para aplicaciones industriales. Una de ellas es su comportamiento frente a temperaturas extremas. Según los desarrolladores del proyecto, las baterías de ion de sodio presentan una menor pérdida de capacidad cuando operan en ambientes fríos, una característica especialmente valiosa para minas ubicadas en regiones donde las temperaturas pueden descender de forma significativa durante el invierno.

Otro aspecto importante es la disponibilidad de materias primas. El sodio es considerablemente más abundante que el litio, lo que podría ayudar a reducir costos y disminuir la dependencia de cadenas de suministro cada vez más presionadas por la creciente demanda mundial de baterías.

Tonly TLE120

Recarga ultrarrápida

En minería, cada minuto de inactividad cuesta dinero. Por eso, la velocidad de carga se convierte en un factor tan importante como la autonomía. Aunque los fabricantes no revelaron el alcance operativo del camión, sí confirmaron que la batería puede pasar del 0% al 100% en apenas 20 a 25 minutos, una cifra especialmente llamativa para un paquete energético de semejante tamaño.

La durabilidad también juega a su favor. Hina Battery asegura que el sistema supera los 8.000 ciclos de carga, un nivel que coincide con la vida útil esperada del propio vehículo dentro de operaciones industriales intensivas. Hay que decir que la llegada de esta versión de ion de sodio también permite comparar directamente ambas tecnologías dentro de una misma plataforma.

Hasta ahora, el Tonly TLE120 había utilizado baterías de fosfato de hierro y litio (LFP) con capacidades de hasta 801 kWh, una cifra superior a los 676 kWh del nuevo sistema. No obstante, los responsables del proyecto consideran que el menor costo de los materiales, la resistencia térmica y los tiempos de recarga compensan la diferencia de capacidad energética.

Tonly TLE120

Futuro del transporte pesado

Por ahora, este camión funcionará como una prueba a gran escala para determinar si las baterías de sodio pueden convertirse en una alternativa real al litio dentro del transporte pesado fuera de carretera.

Así las cosas, si los resultados acompañan, la minería podría convertirse en uno de los primeros sectores donde esta tecnología logre consolidarse antes de dar el salto masivo a otros tipos de vehículos.

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Paola Reyes Bohórquez.