Pusimos a prueba a la Chery iCAR 03 eléctrica en uno de los entornos más exigentes de Colombia: el Páramo de Santurbán. Allí, medimos su desempeño con tracción total, explorando sus capacidades en condiciones reales.
Véalo también en VIDEO:
Los SUV eléctricos están ganando cada vez más espacio en Colombia, pero son muy pocos los que ofrecen verdaderas capacidades todoterreno. Así, la Chery iCAR 03 llegó con la promesa de ser diferente, combinando un diseño cuadrado y robusto, tracción integral y modos de manejo personalizados para enfrentar terrenos difíciles. Por eso, en esta prueba salimos de la ciudad para llevarla a un escenario donde no hay margen para fallar.
.
El equipo de EL CARRO COLOMBIANO se aventuró con este vehículo hacia el Páramo de Santurbán, en Santander, donde exploramos su desempeño en carretera, ascensos de alta montaña y pasos de tierra y barro. No solo evaluamos su potencia y tracción, sino también su ergonomía, equipamiento y la experiencia general de manejo. Era necesario comprobar que realmente estuviera a la altura de su imagen aventurera.
Y es que, seamos sinceros, en Colombia las rutas pueden pasar del asfalto «normal» a la trocha en pocos kilómetros… o a veces, hay trocha dentro del mismo asfalto. Fue así como este escenario natural fue el ambiente ideal para poner a prueba las capacidades de la iCAR 03, con un clima que osciló entre 6 y 12 grados, y diversos tramos de neblina. Un trayecto real, con todas las variables y sorpresas de la geografía colombiana.
.
Vehículo analizado: Chery iCAR 03 AllRoad iWD.
Tipo de motor: Eléctrico.
Precio: 139.990.000 COP.
NOS GUSTÓ
– Tracción total con buen agarre en terreno resbaladizo.
– Potencia combinada que permite recuperaciones rápidas.
– Generosa altura libre al suelo.
– Autonomía correcta para trayectos mixtos.
– Completo equipo tecnológico y de seguridad.
–>
PODRÍA MEJORAR
– Maletero menor al esperado para un SUV de su tamaño.
– Muchas funciones agrupadas en la pantalla central.


Chery iCAR 03: a simple vista
La Chery iCAR 03 AllRoad iWD exhibe un diseño que mezcla estética moderna y rasgos utilitarios. La carrocería se apoya en líneas rectas y proporciones compactas, con un capó alto y faros LED verticales que aportan identidad, formando una letra «i». El frontal cerrado, típico de un vehículo eléctrico, integra un bumper con protecciones plásticas y detalles metálicos simulados que no solo aportan carácter, sino que también sugieren resistencia para uso rudo.
De perfil, la silueta mantiene una altura libre al suelo de 20 centímetros, complementada con protectores laterales y rines bitono que mejoran la estética y funcionalidad. Los pasos de rueda marcados y las barras de techo funcionales le dan un aire de SUV robusto, mientras que la caída recta del portón trasero optimiza el espacio interior. Las manijas enrasadas y los espejos laterales de diseño aerodinámico refuerzan su modernidad.
En la parte posterior, las luces LED verticales flanquean un portón ancho y de apertura lateral, como en los camperos de antaño, pensado para facilitar el acceso al maletero incluso en terrenos inclinados. Así mismo, el bumper incluye un difusor de estilo metálico y ganchos de remolque visibles, elementos que no son meramente decorativos y que, en nuestra prueba, demostraron su utilidad para situaciones fuera del asfalto.


Ambiente interior y seguridad
En un ambiente interior amplio y cómodo para cinco personas, la Chery iCAR 03 incorpora un cuadro de instrumentos digital y una pantalla táctil multimedia de 15,6 pulgadas, compatible por vía inalámbrica con CarPlay y Android Auto. La interfaz es ágil y agrupa múltiples funciones aunque algunas, como la climatización, pueden distraer. Además, cuenta con iluminación ambiental configurable y cargador inalámbrico de celulares.
Los asientos delanteros incluyen ajuste eléctrico y calefacción, al tiempo que se cuenta con un volante multifunción forrado en cuero y climatización de doble zona. El sistema de sonido, de buena calidad, se complementa con múltiples tomas USB y puertos de carga rápida, así como un techo panorámico que suma luminosidad a la cabina. También hay un espacio bajo la consola central para llevar objetos pequeños.
En seguridad equipa 6 airbags, controles de estabilidad y tracción, y asistencias de arranque y descenso en pendientes. También cuenta con un paquete ADAS con control crucero adaptativo, frenado autónomo de emergencia, mantenimiento de carril y detección de fatiga, entre otras tecnologías. Las cámaras 360° y los sensores delanteros y traseros fueron clave para maniobrar en zonas estrechas durante la prueba.

Aspectos mecánicos
En esta versión de tracción completa, la Chery iCar 03 AllRoad iWD se impulsa con dos motores eléctricos, uno en cada eje, generando tracción total permanente. La potencia combinada ronda los 280 hp y el torque alcanza 385 Nm, cifras que se traducen en una aceleración rápida y una respuesta inmediata en cualquier condición. Tal conjunto permite una capacidad de remolque moderada, y un desempeño claramente superior al promedio de los SUV eléctricos urbanos.
Por otro lado, la batería LFP de 69,7 kWh ofrece una autonomía homologada de 421 km, aunque con una conducción exigente esa cifra disminuye, algo habitual en este tipo de vehículos. Admite carga rápida en corriente continua, recuperando del 30% al 80% en unos 35 minutos, y carga en corriente alterna para completar el total de la batería en cerca de ocho horas con un cargador de pared.
Entre tanto, el chasis cuenta con suspensión independiente en ambos ejes, de tipo McPherson adelante y multibrazo atrás, calibrada para priorizar estabilidad y control en caminos irregulares. La dirección eléctrica varía su dureza según la velocidad, más ligera en ciudad y más firme en carretera. El sistema de frenos, por su parte, respondió con solidez incluso en descensos prolongados y superficies de baja adherencia.

Prueba de manejo
En carretera asfaltada, la Chery iCAR 03 iWD mostró aceleraciones contundentes y un empuje constante gracias a su torque inmediato. A velocidades de crucero, el aislamiento acústico es efectivo, con mínimo ruido aerodinámico. Las recuperaciones para adelantamientos fueron rápidas, incluso en subidas largas, y el control de crucero adaptativo mantuvo distancias seguras con suavidad.
Al entrar en los caminos hacia el Páramo de Santurbán, la tracción total iWD se hizo notar. En zonas de barro espeso y grava suelta, la electrónica distribuyó el torque de forma precisa, evitando que alguna rueda patinara en exceso. La altura libre al suelo permitió superar piedras grandes y badenes sin riesgo de contacto, y los modos específicos de manejo para nieve y lodo ajustaron la transmisión y entrega de potencia.

En los tramos más técnicos, como pendientes con roca suelta o curvas cerradas sobre terreno húmedo, la suspensión absorbió bien los impactos, aunque su firmeza transmitió cierta dureza a los ocupantes. El peso del vehículo se sintió en cambios de dirección rápidos, pero nunca comprometió la estabilidad general. La dirección, aunque asistida, permitió sentir con claridad el agarre de las ruedas delanteras.
El consumo energético fue el punto más sensible: en uso intensivo off-road, la autonomía bajó notablemente, algo que exige planificación si se viaja a zonas sin infraestructura de carga. Sin embargo, en descensos prolongados el sistema de regeneración recuperó energía de forma efectiva, sumando entre 10 y 15 km de rango adicional, lo que permitió completar la ruta sin necesidad de recarga intermedia.

Sensaciones al volante
Conducir la Chery iCAR 03 AllRoad iWD en un entorno tan exigente como el Páramo de Santurbán fue una experiencia que combinó expectativa y observación minuciosa. Desde el arranque, la respuesta inmediata de los motores transmitió la sensación de tener potencia disponible sin esfuerzo. El empuje inicial es lineal, sin sobresaltos, pero lo suficientemente contundente para mover con solvencia sus casi dos toneladas de peso, incluso en rampas pronunciadas.
La posición de manejo elevada y el diseño cuadrado del capó permitieron una buena percepción del entorno, algo clave en caminos estrechos y con visibilidad limitada. El volante, con ajuste de profundidad y altura, se adaptó rápido a distintos estilos de conducción, y la visibilidad lateral fue correcta gracias a espejos grandes y bien posicionados. Así mismo, la cámara 360° fue indispensable para maniobrar en pasos estrechos y con desniveles laterales pronunciados.

En tramos de alta montaña, sentimos plena seguridad gracias al sistema de tracción total. Los modos específicos para lodo y nieve hicieron que, incluso en superficies muy resbaladizas, el vehículo avanzara con aplomo, sin bloqueos bruscos ni pérdidas de tracción evidentes. La dirección, aunque ligera en ciudad, ganó firmeza en estas condiciones, brindando confianza al enfrentar curvas con poco margen de error.
El retorno a carretera pavimentada permitió percibir el cambio de carácter: silencioso, estable y con un confort que, si bien no es el más suave, sí mantiene a raya el cansancio. La iCAR 03 no es un todoterreno extremo en el sentido tradicional, pero está preparada para ofrecer algo que pocos SUV eléctricos logran en este rango de precio: combinar la movilidad eléctrica con capacidades todoterreno reales en rutas colombianas.

Conclusiones
Durante esta exigente prueba, la Chery iCAR 03 demostró que un vehículo eléctrico puede desenvolverse con soltura en terrenos complejos y a gran altitud. La tracción iWD y la capacidad de respuesta del motor permitieron superar pendientes, terrenos irregulares y cambios de clima sin comprometer la seguridad ni la estabilidad. La gestión electrónica y la entrega de fuerza en cada rueda marcaron una diferencia notable frente a un uso urbano convencional.
En términos de eficiencia, la medición arrojó una autonomía real de 435 km, cifra que confirma la posibilidad de afrontar viajes interurbanos sin necesidad de recargar con frecuencia. Este resultado se obtuvo con una conducción mixta, que combinó tramos de ascenso pronunciado, descensos con regeneración de energía y velocidades de autopista. Así, la iCAR 03 es una opción viable para quienes buscan un eléctrico que vaya más allá del uso citadino.
Por su parte, la dotación y calidad de construcción respaldan la propuesta de la iCAR 03 como un SUV eléctrico todoterreno. El balance entre confort, conectividad, seguridad y capacidad se ajusta a un perfil de usuario que desea explorar más allá del asfalto sin dejar de lado la practicidad diaria. En conclusión, este auto no solo es una novedad en el mercado colombiano, sino que también marca un paso adelante en la oferta de vehículos eléctricos 4×4 en la región.

Ficha Técnica del Vehículo Probado
- Marca: Chery.
- Línea: iCAR 03.
- Versión: AllRoad iWD.
- País de Origen: China.
- Precio: 139.990.000 COP (unos 34.000 dólares).
- Garantía: 8 años, sin límite de kilometraje.
Medidas
- Largo: 4,34 m.
- Ancho: 1,93 m.
- Altura: 1,74 m.
- Distancia entre ejes: 2,71 m.
- Capacidad de baúl: 264 litros.
- Altura al piso: 20 cm.
- Peso en vacío: 1.854 kg
- Asientos: 5.
Aspectos Mecánicos
- Fuente de energía: 100 % eléctrico.
- Motor: Dos síncronos de imanes permanentes, uno en cada eje.
- Potencia combinada: 275 hp.
- Torque combinado: 385 Nm.
- Batería: LFP de 69,77 kWh.
- Autonomía total (estimado prueba): 435 kilómetros.
- Transmisión / Caja: Reductora de una sola marcha.
- Suspensión: Delantera McPherson / Trasera Multibrazo.
- Frenos: Discos ventilados en las cuatro ruedas, ABS + EBD.
- Dirección: Eléctrica de asistencia variable.
- Consumo promedio estimado: 16 kWh/100 km.
Pruébelo usted también:
Informes: Red de concesionarios Chery en Colombia.
Sitio Web: www.chery.com.co.
CRÉDITOS:
– Prueba, dirección audiovisual y fotografías: Daniel Felipe Rodríguez López.
– Realización Audiovisual y edición de video: Carlos Mauricio Briceño Santamaría.
– Edición de texto y Dirección General: Óscar Julián Restrepo Mantilla.
Producción de Publicaciones El Carro Colombiano S.A.S., 2025. Prohibida su copia o reproducción total o parcial sin autorización de su propietario.







