Un Tesla Model S de 2013 superó los 3 millones de kilómetros en Alemania. Así ha sido el desgaste de sus baterías y sus reparaciones mecánicas.

Un carro eléctrico que supera los tres millones de kilómetros es una excepción incluso en una industria que lleva años trabajando para extender la vida útil de sus baterías. Ese es el recorrido que acumula un Tesla Model S de 2013 conducido por el alemán Hansjörg von Gemmingen-Hornberg, quien ahora quiere llevarlo hasta los cinco millones de kilómetros.

El resultado no se consiguió conservando intactos todos los componentes del vehículo. Por el contrario, su historial incluye cuatro baterías y numerosos reemplazos del motor eléctrico trasero. La experiencia resulta especialmente interesante por la duración que ha conseguido alcanzar el paquete de baterías actual y por el trabajo de reparación que permitió prolongar la vida del sistema de propulsión.

Von Gemmingen-Hornberg compró el Model S de segunda mano en 2014 y desde entonces lo ha utilizado para recorrer largas distancias. En septiembre de 2026, el conductor dio a conocer que había superado los 3.000.000 de kilómetros, una distancia equivalente a aproximadamente 75 vueltas alrededor de la Tierra por el ecuador, según los registros difundidos por medios especializados.

Tesla Model S tres millones de kilómetros

Batería duradera

Uno de los datos más llamativos de esta historia está en la batería que utiliza actualmente el carro. Se trata de un paquete de 90 kWh instalado en 2023, cuando el automóvil ya había recorrido aproximadamente 1,76 millones de kilómetros. Fue, además, la primera batería que el propietario pagó directamente, con un costo cercano a los 20.000 euros.

Antes de llegar a esta unidad, el Tesla había utilizado otros tres paquetes. El primero fue sustituido después de unos 290.000 kilómetros, mientras que los siguientes alcanzaron aproximadamente 670.000 y 550.000 kilómetros, respectivamente. La batería actual ya acumula alrededor de 1,25 millones de kilómetros. Según las mediciones publicadas por el taller especializado EV Clinic, en Croacia, conserva 75,4 kWh de capacidad frente a los 87,8 kWh tomados como referencia inicial. Esto representa una degradación del 14,1 %.

Es un resultado excepcional, aunque no debe interpretarse como una garantía sobre la duración de las baterías de otros eléctricos. Su comportamiento depende de factores como la química, el diseño del paquete, las condiciones de uso y los sistemas de refrigeración y protección.

Tesla Model S 2026

Motor trasero y sus reparaciones

La historia del sistema de propulsión fue bastante más complicada. De acuerdo con los registros de EV Clinic, el Model S llegó a acumular 13 reemplazos de motores traseros cuando tenía cerca de 1,8 millones de kilómetros. El problema recurrente estaba relacionado con el sellado del rotor, que permitía el ingreso de refrigerante y terminaba afectando componentes internos.

En 2023, el propietario acudió al taller croata, cuyos especialistas reconstruyeron la unidad e incorporaron una junta de grafito para solucionar ese problema. Desde entonces, ese motor ha recorrido más de 1,2 millones de kilómetros adicionales, según el establecimiento.

En una revisión posterior, el taller reportó que los rodamientos continuaban en buen estado. También identificó desgaste en el sello instalado y una pequeña fuga de aceite en el retén del diferencial. Por tanto, aunque el resultado es destacable, no significa que el conjunto esté libre de desgaste. Este antecedente también permite distinguir entre la duración del carro completo y la de sus componentes originales: el Model S alcanzó los tres millones de kilómetros gracias a reemplazos y reparaciones, no con su mecánica inicial.

Tesla Model S tres millones de kilómetros

La meta

La experiencia de Hansjörg von Gemmingen-Hornberg pone sobre la mesa una cuestión importante para la movilidad eléctrica y es la posibilidad de prolongar la vida útil de estos vehículos mediante reparaciones especializadas, en lugar de depender exclusivamente del reemplazo de componentes completos.

Sin embargo, se trata de un caso particular y no de una prueba representativa de la durabilidad de toda la flota eléctrica. El propio historial del automóvil muestra que alcanzar semejante kilometraje exigió inversiones, intervenciones mecánicas y varias sustituciones importantes. Por el momento, el conductor alemán no piensa detenerse. Su siguiente objetivo es llegar a los cinco millones de kilómetros con el mismo Tesla Model S, una meta que todavía le exige recorrer otros dos millones.

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Paola Reyes Bohórquez. Con información de Autobild.