El modelo de tercera generación del Mazda CX-5 que se estrenó en 2025, tiene un secreto que hace más suave su conducción.
El Mazda CX-5, uno de los SUVs compactos más exitosos de la marca japonesa, estrenó su tercera generación en 2025 para llegar oficialmente a los mercados del mundo este año. En términos generales presentó un diseño más moderno, más tecnología y nueva motorización híbrida. Además, tenía un secreto técnico que acaba de ser revelado.
En una entrevista con los colegas de Motor1, Rubén Archilla, gerente sénior de Investigación y Desarrollo de Mazda, dijo cómo lograron que el nuevo CX-5 pudiera ofrecer una conducción más suave. El secreto: una configuración y componentes inspirados en el Mazda MX-5, el modelo con sensación de deportividad y más audacia de la marca.
Archilla explicó que los nuevos amortiguadores del SUV superventas incorporan un pistón de mayor diámetro y un conjunto de válvulas mejorado, lo que reduce la fricción y proporciona mayor sensibilidad a bajas velocidades. Además, con esta configuración promete más amortiguación al inicio del movimiento y menos a velocidades más altas del pistón.

Nuevas sensaciones de manejo en el Mazda CX-5
Las mejoras técnicas inspiradas en el Miata y aplicadas al Mazda CX-5 de nueva generación, también se aplicaron en la dirección, añadiendo más retroalimentación analógica. Esto, gracias a una optimización del sistema de Control Vectorial G de la marca, que reduce el torque para transferir el peso a las ruedas delanteras cuando el conductor comienza a girar.
Siendo así, la sensación será de más agarre, más respuesta y crea más fuerza que se transmite a través de la dirección. Otro detalle importante, según explicó Archilla, es que también se modificó la relación entre resortes y amortiguadores, siendo más suaves y más firmes respectivamente. ¿De dónde se sacó configuración? Sí, del Miata.
En este caso, el objetivo era lograr que la conducción del CX-5 fuera más cómoda y suave gracias a una mejor absorción de las imperfecciones del camino, sumado a una mayor fuerza de amortiguación para mantener la postura y los movimientos de la carrocería controlados. “No era cuestión de cambiar el personaje, era solo cuestión de mejorarlo”, añadió el ejecutivo de Mazda.

¿Qué más hay de nuevo?
Entre otras novedades destacadas del nuevo CX-5, está el diseño minimalista de su cabina. En el panel frontal se redujeron los botones físicos, y en cambio, estrenó un cuadro de instrumentos digital de 10,25 pulgadas y una pantalla central multimedia de hasta 15,6 pulgadas según versión.
Mecánicamente, si bien todavía seguirá en línea el conocido motor Skyactiv-G de 2.5 litros, la marca dijo que ofrecerá “mayor flexibilidad y una respuesta más nítida”. Sin embargo, sí hay novedades previstas para el SUV actualizado en 2027, cuando el nuevo motor Skyactiv-Z que está en desarrollo, se incorporé a la gama para ofrecer nuevas versiones híbridas.
Mientras tanto, en los mercados europeos donde el nuevo modelo ya salió a la venta, estará disponible con motorización Mild Hybrid, usando el motor 2.5 y un asistente eléctrico de 48 V con precios que comienzan en los 34.822 € o 154.200.000 COP*.
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Jessica Paola Vera García. Fuente: Motor1.








