El modelo de tercera generación del Mazda CX-5 que se estrenó en 2025, tiene un secreto que hace más suave su conducción.

El Mazda CX-5, uno de los SUVs compactos más exitosos de la marca japonesa, estrenó su tercera generación en 2025 para llegar oficialmente a los mercados del mundo este año. En términos generales presentó un diseño más moderno, más tecnología y nueva motorización híbrida. Además, tenía un secreto técnico que acaba de ser revelado. 

En una entrevista con los colegas de Motor1, Rubén Archilla, gerente sénior de Investigación y Desarrollo de Mazda, dijo cómo lograron que el nuevo CX-5 pudiera ofrecer una conducción más suave. El secreto: una configuración y componentes inspirados en el Mazda MX-5, el modelo con sensación de deportividad y más audacia de la marca.

Archilla explicó que los nuevos amortiguadores del SUV superventas incorporan un pistón de mayor diámetro y un conjunto de válvulas mejorado, lo que reduce la fricción y proporciona mayor sensibilidad a bajas velocidades. Además, con esta configuración promete más amortiguación al inicio del movimiento y menos a velocidades más altas del pistón. 

Mazda CX-5 2026

Nuevas sensaciones de manejo en el Mazda CX-5

Las mejoras técnicas inspiradas en el Miata y aplicadas al Mazda CX-5 de nueva generación, también se aplicaron en la dirección, añadiendo más retroalimentación analógica. Esto, gracias a una optimización del sistema de Control Vectorial G de la marca, que reduce el torque para transferir el peso a las ruedas delanteras cuando el conductor comienza a girar.

Siendo así, la sensación será de más agarre, más respuesta y crea más fuerza que se transmite a través de la dirección. Otro detalle importante, según explicó Archilla, es que también se modificó la relación entre resortes y amortiguadores, siendo más suaves y más firmes respectivamente. ¿De dónde se sacó configuración? Sí, del Miata.

En este caso, el objetivo era lograr que la conducción del CX-5 fuera más cómoda y suave gracias a una mejor absorción de las imperfecciones del camino, sumado a una mayor fuerza de amortiguación para mantener la postura y los movimientos de la carrocería controlados. “No era cuestión de cambiar el personaje, era solo cuestión de mejorarlo”, añadió el ejecutivo de Mazda.

Mazda CX-5 2026

¿Qué más hay de nuevo?

Entre otras novedades destacadas del nuevo CX-5, está el diseño minimalista de su cabina. En el panel frontal se redujeron los botones físicos, y en cambio, estrenó un cuadro de instrumentos digital de 10,25 pulgadas y una pantalla central multimedia de hasta 15,6 pulgadas según versión. 

Mecánicamente, si bien todavía seguirá en línea el conocido motor Skyactiv-G de 2.5 litros, la marca dijo que ofrecerá “mayor flexibilidad y una respuesta más nítida”. Sin embargo, sí hay novedades previstas para el SUV actualizado en 2027, cuando el nuevo motor Skyactiv-Z que está en desarrollo, se incorporé a la gama para ofrecer nuevas versiones híbridas.

Mientras tanto, en los mercados europeos donde el nuevo modelo ya salió a la venta, estará disponible con motorización Mild Hybrid, usando el motor 2.5 y un asistente eléctrico de 48 V con precios que comienzan en los 34.822 € o 154.200.000 COP*.

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Jessica Paola Vera García. Fuente: Motor1.