«Ecobonus», la nueva política de incentivos en Italia que permite comprar un Renault Kwid E-Tech por un súper precio.
Septiembre cerró en Italia con la aprobación y publicación de la política de apoyo del gobierno local a la electromovilidad, con el lanzamiento de un paquete de incentivos llamado «Ecobonus 2025». Este paquete distribuye fondos y entrega ayudas muy generosas para que particulares que compren vehículos 100% eléctricos y entreguen un auto antiguo para convertirlo en chatarra.
El esquema aprobado por el Ministerio para la Transición Ecológica, contempla contribuciones que, según la situación socioeconómica del comprador y la chatarrización del vehículo precedente, pueden alcanzar cifras máximas de alrededor de 11.000 euros. Para ello, se establecieron reglas específicas sobre los modelos elegibles y el tope de precio de lista del vehículo nuevo.
Estas condiciones explican por qué modelos pequeños y económicos como el Dacia Spring, homólogo del Renault Kwid E-Tech que se vende en América Latina, que tiene un precio oficial que ronda los 17.900 euros, puede llegar a costar 3.900 euros, incluyendo los propios incentivos que ofrecen las marcas de automóviles como el de «reciclaje» de Renault.

Un Renault Kwid E-Tech ‘casi regalado’
Para entender mejor como se concreta la posibilidad de comprar un Renault Kwid E-Tech en Europa a un precio ‘casi regalado’, hay que sumar varios descuentos. Primero está el descuento estatal aplicable con el «Ecobonus 2025», los descuentos o contribuciones adicionales ofrecidos por la marca o la red de concesionarios y promociones comerciales puntuales.
Del total de los 17.900 euros que cuesta normalmente el Dacia Spring, hay que restar los 11.000 euros que otorga el gobierno italiano, menos los incentivos extras, siendo posible pagar únicamente 3.900 euros al final de la compra. Esto se traduce en unos 18 millones de pesos colombianos al cambio actual, lo que es una verdadera ganga.
Por supuesto la política tiene sus propios términos y condiciones paara acceder a la opción más generosa del incentivo. En la práctica, para obtener la mayor ayuda generalmente hay que chatarrizar un vehículo de combustión con homologación hasta cierto nivel de emisiones. Además, el incentivo estatal aplica solo a vehículos cuyo precio de lista no superen cierto umbral.

Siendo así, los esfuerzos del gobierno de Italia y su política se centran en city-cars y compactos eléctricos de bajo costo. La puesta en marcha del sistema vino acompañada de una dinámica comercial intensa en la que marcas y concesionarios, anunciaron descuentos y promociones especiales con la intención de captar clientes.
Aunque parece ser la política definitiva que impulse la democratización de la electromovilidad en Italia, el presupuesto de este programa es limitado y cuando se agoten los 597 millones de euros disponibles, dejarán de entregarse bonificaciones. Se calcula que el dinero destinado alcance para la venta de unos 60.000 vehículos eléctricos con importantes descuentos.








