El Gobierno modificó las reglas para el servicio de taxi en Colombia. Hay ajustes en tarjetas de operación, viajes intermunicipales y asignación de cupos.
El servicio de taxi en Colombia está a punto de entrar en una nueva etapa regulatoria. El Gobierno Nacional modificó las reglas que rigen esta actividad con cambios que tocan asuntos muy concretos para propietarios, conductores y usuarios: desde la vigencia de la tarjeta de operación hasta los cobros que pueden hacer las empresas y la forma de asignar nuevas matrículas.
La reforma busca corregir trámites que durante años han complicado la operación de los taxis y, al mismo tiempo, introducir nuevas condiciones para modernizar el parque automotor. El Ministerio de Transporte ya había presentado el proyecto en junio y abrió un periodo de comentarios entre el 22 de junio y el 6 de julio de 2026, antes de avanzar hacia el texto definitivo.
Uno de los cambios que más puede interesar a los propietarios está relacionado con la reposición del vehículo. El plazo pasa de uno a cinco años cuando el taxi haya sido hurtado, perdido, desintegrado o destruido, o cuando se haya producido un cambio de servicio.

Menos trámites para los taxis
Hay que decir que en los casos de hurto existe, además, un requisito específico: el propietario tendrá que presentar dentro de los seis meses siguientes la denuncia y la certificación de no recuperación expedida por la Fiscalía. La ampliación del plazo busca evitar que una persona pierda la posibilidad de reemplazar su taxi mientras avanzan investigaciones o trámites que pueden tomar bastante tiempo.
Otro cambio importante llegará a un documento que suele convertirse en un obstáculo cuando un taxi necesita realizar determinados recorridos fuera de su radio habitual. La Planilla Única de Viaje Ocasional dejará de ser necesaria para los servicios entre municipios contiguos, salvo que la autoridad del municipio de destino determine, mediante un estudio técnico de oferta y demanda, que no es conveniente permitir ese ingreso.
La excepción también contempla determinados recorridos desde o hacia aeropuertos que atienden capitales departamentales y están ubicados en municipios diferentes, así como algunos aeropuertos vinculados con áreas metropolitanas. La intención es facilitar viajes que en la práctica conectan zonas urbanas muy próximas.
¿Y el pasajero?
Para el pasajero, esto podría traducirse en menos restricciones para encontrar un taxi en recorridos regionales cortos. Para el conductor, significa reducir una carga administrativa que puede hacerle perder tiempo y, eventualmente, el servicio.
La reforma también elimina el paz y salvo como requisito para adelantar trámites de tránsito o transporte. Así mismo, las empresas no podrán cobrar por permitir la desvinculación de un vehículo, expedir la tarjeta de operación, tramitar la Planilla Única de Viaje Ocasional o por servicios que realmente no hayan prestado. Adicional a lo anterior, los propietarios recibirán un extracto mensual gratuito con el detalle de cobros y pagos relacionados con su vehículo.
Tarjeta de operación durará más
Otro cambio sencillo, pero de impacto directo para quienes trabajan con un taxi, es la vigencia de la tarjeta de operación. Pasará de uno a dos años, por lo que el trámite tendrá que realizarse con menor frecuencia. Los contratos de vinculación entre propietarios y empresas tampoco podrán superar los dos años. Igualmente, el propietario podrá solicitar el cambio de empresa durante la vigencia del contrato, siempre que cumpla las condiciones establecidas, y la compañía tendrá un máximo de 15 días hábiles para responder.
En paralelo, la asignación de nuevas matrículas tendrá que realizarse mediante sorteos públicos, bajo criterios de igualdad, imparcialidad, transparencia, publicidad y participación. La medida tiene un componente especialmente interesante para los conductores que llevan años manejando taxis pero nunca han podido comprar uno. El nuevo mecanismo contempla acciones afirmativas y puntajes adicionales relacionados con el tiempo que hayan permanecido en la actividad.
Eso sí, obtener una matrícula no significa recibir un carro gratis. El decreto establece cómo se asignarán los nuevos cupos, pero la compra y financiación del vehículo seguirán dependiendo de cada conductor. Finalmente, el Ministerio de Transporte contempla programas de formación para conductores en temas como atención al usuario, seguridad vial, movilidad segura y calidad del servicio. La reforma también se conecta con la transición hacia taxis eléctricos, pues el proyecto presentado por el Gobierno planteó que la reposición de vehículos se haga con tecnologías eléctricas.
LEA TAMBIÉN: Uber, DiDi e inDrive bajo la lupa: taxistas regresan al ataque en Colombia.
Paola Reyes Bohórquez.










