Colombia se convierte en el primer país de Latinoamérica en unificar su red de carga para vehículos eléctricos. Adopta conectores europeos, roaming entre apps y datos en tiempo real.
Colombia acaba de dar un paso decisivo para modernizar su red de carga para vehículos eléctricos e híbridos con la aprobación de la Resolución 40559, emitida por el Ministerio de Minas y Energía el 21 de noviembre de 2025.
Esta norma establece lineamientos técnicos y regulatorios para que todas las estaciones públicas de carga sean interoperables, lo que significa que los usuarios podrán recargar en diferentes redes sin depender de múltiples aplicaciones o adaptadores.
El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, destacó que con esta resolución “Colombia se convierte en pionera en Latinoamérica al adoptar estándares internacionales que permitirán una infraestructura de carga más segura, interoperable y moderna”.

Nuevos lineamientos
La resolución introduce cinco cambios fundamentales que transformarán por completo el panorama. El más visible para los usuarios es la transición obligatoria de los conectores de estándar norteamericano: Tipo 1 y CCS1, a los estándares internacionales predominantes en Europa y Asia: el conector Tipo 2 para carga lenta y semirrápida, y el CCS2 para la carga rápida de corriente directa.
Por lo anterior, las estaciones de carga existentes dispondrán de un plazo de 18 meses para realizar esta adaptación. Para el usuario final, esto se traduce en la posibilidad de que más vehículos puedan cargar sin necesidad de adaptadores, que más marcas globales ingresen al país sin requerir modificaciones costosas y, lo más importante, una drástica reducción del riesgo de «llegar a una estación y no poder cargar».
En segundo lugar, la norma establece que todas las estaciones deberán implementar el protocolo abierto OCPI, Open Charge Point Interface, el mismo utilizado en países líderes como Noruega, Países Bajos y Alemania. Esto habilita por fin el «roaming» entre diferentes operadores, permitiendo a los usuarios ver en una sola aplicación la disponibilidad, el precio en tiempo real y el estado operativo de todos los cargadores del país, eliminando la necesidad de descargar múltiples apps y evitando facturaciones inconsistentes.

Información en tiempo real
Un tercer pilar es la obligación de que cada estación reporte información en tiempo real, actualizando cada 60 segundos datos cruciales como su ubicación exacta, estado operativo, potencia, tipo de conector, precio real por kWh y energía entregada. El objetivo es terminar con los frustrantes viajes en vano a cargadores que aparecen en un mapa pero que están dañados, ocupados o fuera de servicio.
Un aspecto técnico pero de gran impacto económico es que la resolución permite a los operadores de carga comprar energía directamente en el mercado no regulado, liberándolos de las restricciones tradicionales. Esto se traduce en costos de energía más bajos para los operadores, mayor sostenibilidad financiera para su negocio y, en el mediano plazo, la posibilidad de tarifas de carga más estables y competitivas para los usuarios finales.
Finalmente, la Unidad de Planeación Minero Energética, UPME, se consolida como el «cerebro» del sistema, administrando la plataforma nacional, custodiando los datos y proporcionando información pública mediante mapas y APIs para desarrolladores. El reto inmediato recae ahora en los operadores, quienes deberán invertir tiempo y recursos en adecuar su infraestructura y conectar sus sistemas a esta red nacional unificada.

Mayor parque automotor eléctrico
Es de resaltar que este cambio llega en un momento de crecimiento explosivo del mercado. Según un informe del BBVA, a corte de octubre de 2025, uno de cada tres vehículos nuevos vendidos en Colombia fue híbrido o eléctrico. Con 67,700 unidades vendidas en lo que va del año, el sector registra un salto monumental del 177% frente a 2023 y del 78% respecto a 2024. Ante esta aceleración, mantener un ecosistema de carga fragmentado, con conectores incompatibles y aplicaciones que no se comunicaban entre sí, se había convertido en una barrera crítica para la adopción masiva.
Como indicó el Ministerio, la expansión acelerada del parque de EV dejó una red fragmentada, con conectores incompatibles y múltiples apps que no dialogan entre sí. La resolución 40559 busca corregir esa fragmentación básica. Al imponer estándares globales y protocolos abiertos, se asegura que el usuario tenga una experiencia fluida y confiable, y que las estaciones sean técnicamente compatibles entre sí. Además, con datos en tiempo real y precios transparentes, se incrementa la confianza del consumidor.

Para el Gobierno, esta medida no es solo técnica, sino también política, ya que envía una señal clara a inversionistas, usuarios y fabricantes de que Colombia está construyendo una red de carga seria, moderna y lista para una transición energética justa.
Paola Reyes Bohórquez.







