El MinHacienda confirmó la eliminación de los subsidios al diésel para ajustar su precio a niveles internacionales. Subiría más de $4.000 por galón.
En una decisión de gran impacto económico y político, el Gobierno colombiano confirmó que eliminará los subsidios al diésel, una medida que podría representar un alivio de hasta $10 billones anuales para las finanzas públicas. El anuncio lo hizo el ministro de Hacienda, Germán Ávila, durante la presentación de la nueva tasa de interés del Banco de la República, donde aseguró que el Ejecutivo ya tiene listo un decreto que formalizará el ajuste.
El objetivo es claro: llevar el precio del galón de ACPM a niveles internacionales, reducir la presión fiscal y cerrar el enorme déficit que acumula el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles, Fepc. Según cifras del Ministerio de Hacienda, solo en 2024 ese hueco superó los $10,6 billones.
“Vamos a cerrar una brecha histórica que impacta las cuentas del país”, afirmó el ministro Ávila. Así, la eliminación del subsidio al diésel forma parte de una estrategia más amplia para desmontar los apoyos a los combustibles fósiles, liberar recursos fiscales y financiar programas sociales prioritarios, en un momento en el que Colombia enfrenta crecientes presiones presupuestarias.

Subsidios y su déficit
Es de anotar que los subsidios a los combustibles, tanto gasolina como diésel, han generado un déficit fiscal considerable desde 2022. En total, el Gobierno ha gastado más de $73 billones para contener los precios en el mercado interno. Aunque ya se cubrió el déficit de la gasolina con pagos por $36 billones, el faltante del diésel aún supera los $8 billones, según datos oficiales.
Este gasto se origina en la diferencia entre el precio real de importación del diésel, que depende del mercado internacional, y el precio subsidiado que pagan los consumidores colombianos. De acuerdo con la Asociación Colombiana del Petróleo y Gas, ACP, en 2024 el subsidio promedio por galón de ACPM fue de $4.720, lo que generó un costo fiscal de cerca de $9 billones. Para este año, la cifra se ha reducido a $4.070 por galón, lo que aún así representará un gasto de $8 billones en todo 2025.
Desde la perspectiva del Gobierno, desmontar el subsidio permitiría un ahorro equiparable al de una mini reforma tributaria, sin necesidad de crear nuevos impuestos. Aunque el fin del subsidio al diésel será general, no todos los usuarios recibirán el mismo impacto.
El ministro Ávila explicó que el ajuste buscará proteger al sector de transporte de carga, que representa un componente vital para la cadena de abastecimiento nacional. Este gremio cuenta con acuerdos firmados con el Ministerio de Transporte que garantizan cierta estabilidad en los precios del ACPM.

Los más afectados
En contraste, los vehículos particulares de alta gama que usan diésel serán los más afectados. Cifras del Gobierno indican que hay al menos 360.000 camionetas de lujo que operan con este combustible y que, a juicio del Ejecutivo, no aportan significativamente a la productividad del país.
“Vamos a eliminar esos beneficios que hoy disfrutan vehículos de alta gama que usan diésel, pero que no contribuyen al desarrollo económico”, aseguró el ministro. Con esta medida, el Gobierno busca acabar con los subsidios regresivos, es decir, aquellos que terminan beneficiando a quienes menos los necesitan. En palabras del ministro, se trata de una política de “justicia fiscal”.
El impacto geográfico del ajuste también será desigual. Según datos del Registro Único Nacional de Tránsito, Runt, el parque automotor colombiano supera los 19,8 millones de vehículos, de los cuales más de 1,1 millones utilizan diésel, de acuerdo con el Ministerio de Minas y Energía.
En tal sentido, los departamentos con mayor concentración de vehículos a diésel son: Cundinamarca: 287.900 vehículos, Antioquia: 173.900, Bogotá: 153.920, Valle del Cauca: 81.000, Santander: 74.000 y Atlántico: 40.620. Mientras que en los departamentos como Guainía, Vichada, Amazonas y Chocó, la presencia de estos vehículos es casi simbólica, lo que significa que el ajuste tendrá menor incidencia en esas zonas.

Reducción de brechas ¿a qué costo?
“Se está reduciendo la brecha entre el precio nacional del diésel y su referencia internacional, lo que implica que el subsidio del Fepc es inferior a $1.800 por galón, principalmente por la reducción del precio internacional del diésel”, explicó el profesor Sergio Cabrales, experto del sector minero-energético a El Colombiano.
La eliminación del subsidio al diésel es apenas el primer paso en un plan más amplio del Ministerio de Hacienda. En el horizonte ya se perfila una nueva reforma tributaria, que podría radicarse en el Congreso durante la próxima legislatura y comenzaría a regir en 2026. La expectativa de recaudo oscila entre $19,6 billones y $25,4 billones, según cálculos preliminares.
Mientras tanto, el déficit del Fepc sigue siendo una pesada carga. Entre 2022 y 2024, la presión fiscal de los subsidios a los combustibles llevó al país a registrar un déficit equivalente al 5,6 % del PIB. Para muchos expertos, desmontar los subsidios al diésel es una medida inevitable, pero que debe hacerse con compensaciones adecuadas para los sectores más vulnerables y en diálogo con los gremios productivos.
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Paola Reyes Bohórquez. Con información de El Colombiano.







