Tras un incidente de desacato, el Alcalde de este municipio suspendió indefinidamente el Pico y Placa, permitiendo la libre circulación desde el pasado 13 de agosto.
En una decisión que cambió la rutina vial del municipio de Girón, Santander, el alcalde Campo Elías Ramírez emitió un nuevo acto administrativo mediante la Circular N°003 del 12 de agosto de 2025. Así, ordenó la suspensión indefinida de la medida de Pico y Placa para carros y motos. A partir del pasado 13 de agosto, los conductores pueden circular libremente por las vías urbanas sin restricciones ni sanciones vinculadas a esta medida.
Este cambio de rumbo se produjo luego de que el Tribunal Administrativo de Santander, el pasado 11 de agosto, abriera un incidente de desacato contra el mandatario local. La justicia reprochó que Girón siguiera aplicando la restricción vehicular pese a una orden previa del tribunal, emitida el 18 de julio, que exigía su suspensión.
El origen de la controversia se remonta al fallo del 18 de julio, en el que el Tribunal avaló parcialmente una tutela presentada por Yesid Leonardo Silva, quien alegó que el Pico y Placa Metropolitano vulneraba derechos fundamentales como la libre locomoción, al no estar respaldado por un análisis técnico riguroso ni criterios de proporcionalidad.

Acataron la medida
Y es que, aunque Floridablanca y Piedecuesta acataron de inmediato esa sentencia y procedieron a suspender la medida, Girón mantuvo su vigencia, lo cual motivó el reproche judicial. Es de anotar que el alcalde Ramírez respondió a la alerta del tribunal con la expedición de la Circular N°003, en la cual instruye a la Secretaría de Tránsito y Transporte del municipio suspender las sanciones y restricciones asociadas al Decreto 090 de 2025, que había ordenado el Pico y Placa desde el pasado 5 de junio.
El texto es claro: “A partir de la fecha se ordena la suspensión de la aplicación de las medidas restrictivas para todos los vehículos en el municipio de Girón en general, contenidas en el Decreto Municipal 090 de 2025”. Así, la decisión del alcalde representa una muestra del equilibrio delicado entre la autoridad local y el poder judicial.
Ahora bien, si el objetivo original de implementar el Pico y Placa era aliviar la congestión vehicular y promover una movilidad más ordenada, su aplicación sin la debida fundamentación técnica abrió paso a un choque institucional. La suspensión actual brinda un respiro a los conductores, pero también deja en evidencia la necesidad urgente de diseñar medidas respaldadas por estudios sólidos y comunicadas con transparencia, para evitar recurrencias de confrontación entre autoridades y justicia.
Paola Reyes Bohórquez.








