MAHLE, compañía alemana, develó un motor EREV que extiende la autonomía hasta 1.350 kilómetros. Así mismo, cuenta con mejoras en eficiencia y es sostenible.
Durante el Salón del Automóvil de Múnich, la compañía alemana MAHLE no solo exhibió productos de diseño o estética, sino tecnologías con verdadero potencial disruptivo para la movilidad. Uno de los anuncios más llamativos fue el desarrollo de un motor de gasolina extremadamente compacto, ideado para vehículos eléctricos de autonomía extendida (EREV).
Este motor es capaz de producir 115 caballos de potencia de manera continua. Sn embargo, lo novedoso de él es que permitiría una autonomía combinada de hasta 1.350 kilómetros sin necesidad de recargar ni repostar. Además, MAHLE presentó un módulo térmico con bomba de calor integrada que, en condiciones de frío (o «bajas temperaturas»), puede incrementar la autonomía de un vehículo eléctrico hasta en un 20 %.
Hay que decir que este tipo de mejora es especialmente relevante en climas fríos, donde las baterías pierden eficiencia. Otra característica clave es el etanol como combustible alternativo. MAHLE optimizó piezas mecánicas como pistones, bulones y segmentos, junto con válvulas reforzadas, para adaptarse al funcionamiento con etanol puro (E100). Estas piezas cuentan con resistencia aumentada frente al desgaste, la corrosión y el calor, y requieren menor consumo de aceite lubricante.

Reducción de emisiones
El fabricante afirma que con E100 se podría lograr una reducción de emisiones de CO2 de hasta el 70 %. Y, si se usan bioetanoles, dependiendo de su producción y cadena de suministro, ese valor podría acercarse a emisiones prácticamente cero. MAHLE también idica que estos componentes permiten reducir el consumo de combustible hasta un 2 %.
En cuanto al mercado, China aparece como un punto decisivo. Según las estimaciones de los alemanes, los vehículos eléctricos con autonomía extendida podrían crecer en ese país un 15 % en el futuro próximo, lo que hace que China sea, hoy por hoy, su mercado más prometedor para estas tecnologías.

Paralelo a estos avances tecnológicos, la empresa ha dado indicios de su situación financiera y su estrategia global bajo el paraguas “MAHLE 2030+”. Aunque sus ventas cayeron orgánicamente un 5,6 % en 2024, hasta unos €11.700 millones, consiguió un margen EBIT del 3,6 %, mejorando su resultado operativo respecto al año anterior.
Así mismo, MAHLE logró reducir de forma notable sus emisiones de carbono. Así, para 2024, las emisiones de CO2 en producción, cadena de suministro y productos fueron menores, y la compañía fue incluida por primera vez en la “A-list” del CDP (Carbon Disclosure Project).
Paola Reyes Bohórquez.







