Para convertirse en una herramienta de formación profesional, un Renault Kwid armado por manos locales llegó a la Universidad Nacional de Colombia. Esta será su nueva misión.
En lugar de llegar a un concesionario, un Renault Kwid de producción nacional cambió de destino y terminó en un aula. Renault-Sofasa entregó una unidad a la Facultad de Minas de la Universidad Nacional de Colombia, donde servirá como herramienta de aprendizaje para cerca de 850 estudiantes. La iniciativa busca acercarlos a los procesos, tecnologías e ingeniería que hacen posible la manufactura automotriz nacional, desde una perspectiva práctica y ligada directamente con la industria.
El vehículo fue desarrollado e industrializado en la planta de la compañía en Envigado, Antioquia. Con esta entrega, la compañía busca que los estudiantes conozcan de cerca cómo se integran los distintos sistemas de un automóvil y cómo se relacionan con los procesos de diseño, producción y control. Así, el carro deja de ser únicamente un producto terminado y se convierte en material académico para futuras generaciones.
Juan Camilo Vélez Martínez, presidente y CEO de Renault-Sofasa, resumió el sentido de la iniciativa: “Más que la donación de un vehículo, es una apuesta por el conocimiento, la innovación y la formación”. El directivo explicó que la compañía quiere fortalecer el vínculo entre la industria y la educación, especialmente en un momento en que la movilidad exige nuevas capacidades técnicas, conocimientos especializados y profesionales preparados para transformar el sector.
Renault Kwid entra a las aulas
El Renault Kwid donado se utilizará dentro de la Facultad de Minas como apoyo para distintas actividades de formación, en las que los estudiantes podrán acercarse a procesos, tecnologías e ingeniería relacionados con la manufactura automotriz. La utilidad del vehículo estará en permitir una observación más cercana y realista de componentes y soluciones que normalmente se estudian desde planos, modelos digitales o conceptos teóricos.
La iniciativa también se integra al trabajo de la Fundación Renault en educación y empleabilidad, impulsando programas orientados a fortalecer capacidades y facilitar conexiones entre la formación académica y la industria. En este caso, la entrega del carro amplía las oportunidades de aprendizaje con un recurso concreto y producido localmente, relacionado con un sector que exige nuevos conocimientos en electrónica, sostenibilidad, eficiencia, materiales y tecnologías aplicadas a la movilidad.
Vélez Martínez agradeció a Eva Cristina Manotas Rodríguez, decana de la Facultad de Minas, y a la Universidad Nacional por abrir sus puertas. Además, recordó que el futuro de la movilidad “también se construye en las aulas”, una idea que resume el propósito de la entrega. Con este Renault Kwid, la relación entre academia e industria toma una forma tangible: un vehículo hecho en Colombia que ahora ayudará a enseñar cómo se construye.
Así es el Kwid nacional
El Renault Kwid ensamblado en Envigado se ofrece con un motor SCe de 1.0 litros, que entrega 65 hp y trabaja con una caja manual de cinco velocidades. Su enfoque urbano se complementa con 18,5 cm de altura libre al suelo, un maletero de hasta 290 litros y una pantalla multimedia de ocho pulgadas, además de detalles como el colibrí que lo identifica como producto nacional.
La gama abarca tres versiones (Intens, Iconic y Outsider), con precios desde 55.990.000 COP vigente a la fecha de publicación de este artículo.
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Óscar Julián Restrepo Mantilla.












