Aunque aún no se sella un acuerdo oficial, la posible fusión entre Honda y Nissan es un tema que no dejar de ‘estar en boca’.
Hace ocho días, Honda y Nissan anunciaron oficialmente su intención de fusionarse para 2026, con el objetivo de crear el tercer fabricante de automóviles más grande del mundo. Esta decisión estratégica buscaría fortalecer su posición en un mercado automotriz cada vez más competitivo, especialmente frente al auge de los vehículos eléctricos.
Toshihiro Mibe, CEO de Honda, defendió públicamente esta fusión, argumentando que permitirá a ambas compañías compartir recursos y tecnologías, optimizando sus operaciones y reduciendo costos. Mibe destacó que la combinación de fortalezas facilitará la transición hacia la electrificación y la movilidad autónoma, áreas clave para el futuro de la industria automotriz.
La fusión también incluye a Mitsubishi Motors, en la que Nissan posee una participación significativa. La integración de Mitsubishi podría aportar beneficios adicionales en términos de sinergias y expansión de mercado, consolidando aún más la posición del nuevo conglomerado en la industria.

Honda y Nissan: un ‘contingente’ contra las automotrices chinas
En declaraciones con medios internacionales, Toshihiro Mibe también dijo que: “el ascenso de los fabricantes de autos chinos y de otros nuevos actores ha cambiado bastante la industria automotriz“. “Tenemos que desarrollar las capacidades para luchar contra ellos para 2030, de lo contrario seremos derrotados”, añadió el corporativo japonés.
Sin embargo, esta decisión no ha estado exenta de críticas. Carlos Ghosn, ex CEO de Nissan, expresó su escepticismo sobre la viabilidad de la fusión, argumentando que ambas empresas comparten debilidades similares y que la unión podría resultar en una duplicación de operaciones en lugar de generar sinergias efectivas.
A pesar de las críticas, Mibe sostiene que la fusión es una respuesta necesaria a los desafíos actuales del mercado, incluyendo la rápida evolución hacia vehículos eléctricos y autónomos, y la presión de competidores chinos. El CEO de Honda confía en que la unión fortalecerá la capacidad de innovación y adaptación de ambas empresas.

Proyecciones de la fusión
Se espera que la fusión Honda-Nissan genere sinergias por valor de más de un billón de yenes y un aumento del 54% en el beneficio operativo. No obstante, los analistas advierten que los beneficios completos de la integración podrían no materializarse hasta después de 2030, enfatizando en la necesidad de una planificación cuidadosa y una ejecución efectiva.
En cuanto a la estructura de la eventual nueva y tercera automotriz más grande del mundo, ambas empresas operarían como subsidiarias al 100% de una sociedad holding conjunta, manteniendo sus respectivas marcas. Este enfoque busca preservar la identidad de cada marca mientras se aprovechan las ventajas de la colaboración y la integración de recursos.
Jessica Paola Vera García. Foto vía: Japan Times









