El Gobierno de Gustavo Petro radicó una reforma tributaria para recaudar $26,3 billones. Dentro de los más afectados estarían algunos de los carros más vendidos en Colombia.
Este lunes 1 de septiembre, el Gobierno colombiano radicó ante el Congreso Nacional una ambiciosa Reforma Tributaria cuya meta es recaudar $26,3 billones (equivalentes a alrededor de 6.544 millones de dólares). El objetivo es financiar el Presupuesto General de la Nación 2026, que asciende a $557 billones, y asegurar estabilidad fiscal hasta 2027. Esta cifra supera ampliamente los 19 billones contemplados en el Marco Fiscal de Mediano Plazo.
Dentro de los capítulos más llamativos y controvertidos de esta reforma se encuentra el relacionado con el Impuesto al Valor Agregado (IVA). El Gobierno busca ajustar el tratamiento impositivo de los vehículos híbridos y eléctricos, considerando el impacto ambiental y la equidad en la distribución de beneficios.
Y es que, actualmente, tanto los vehículos híbridos como eléctricos están gravados con una tarifa reducida del 5 %, establecida para incentivar la movilidad sostenible. Sin embargo, el proyecto plantea cambios sustanciales, que pondrían, nuevamente, a la industria en una posición no tan cómoda.

La reforma para los eléctricos
Así las cosas, la reforma plantea que los vehículos híbridos pasarían a pagar el IVA general del 19 %, eliminando su actual tratamiento preferencial. Esto con el objetivo de impulsar la adopción de tecnologías eléctricas.
La reforma también contempla que los automóviles familiares, camperos y pick-ups con valor FOB inferior a US$30.000 (aproximadamente $100–120 millones de pesos) queden con IVA del 8 %, mientras que los de mayor valor, incluidos eléctricos, pagarían el 19 %.
El Ministerio de Hacienda defendió esta medida argumentando que la reducción del IVA “terminó desincentivando la compra de carros eléctricos” y que la transición energética efectiva exige enfocar los incentivos en tecnologías de cero emisiones. Ávila afirmó que, aunque “en su momento se creó este beneficio con la idea de estipular el proceso de transición a los vehículos eléctricos… la evaluación… fue bastante limitada” con los híbridos.
Este redireccionamiento impositivo también busca corregir una aparente inequidad, pues los hogares con mayores ingresos son los principales beneficiarios de los incentivos para híbridos, lo que genera un carácter “regresivo”. Según la DIAN, el cambio podría generar un recaudo adicional de $146.000 millones de pesos solo para el año 2026.

Industria automotriz preocupada
El sector automotor ha mostrado preocupación. Pedro Nel Quijano, presidente ejecutivo de Aconauto, advirtió que “en la medida que los impuestos aumenten, la economía en general se resiente. Ojalá no afecten directamente a los vehículos”.
Por otra parte, expertos han cuestionado el cambio, señalando que con esta decisión el Presidente Petro le declara la guerra a los vehículos híbridos, ya que pasan a la tarifa general del 19 %. Jorge A. Tovar, profesor de la Universidad de los Andes, indicó a La República que “subir el IVA a los híbridos es, por definición, ir en contra de la transición energética que tanto pregona este Gobierno. ‘En el fondo sabemos qué busca la reforma’”.
En cuanto al impacto en ventas, el mercado de vehículos híbridos ha crecido de manera significativa. Durante 2024 se vendieron 42.668 unidades, un aumento del 53,4 % respecto a 2023, con diciembre marcando un récord histórico. En el primer semestre de 2024, el incremento fue del 40 %, liderado por marcas como Toyota, Mazda, Suzuki, Ford y Nissan, que representaron más del 80 % de las ventas. En 2025, de acuerdo con cifras de Fenalco, durante enero–junio se vendieron 25.541 vehículos híbridos, frente a 7.294 eléctricos.
Paola Reyes Bohórquez.







