Mientras Colombia vive un auge sin precedentes en la venta de motocicletas, el comercio ilegal de repuestos y los hurtos disparados ponen en jaque la formalidad del sector.

En los primeros siete meses del año las cifras de robos en Colombia dan miedo. Y es que, según el Siedco de la Policía Nacional, se hurtaron 19.638 motocicletas, 5.100 vehículos y 2.900 autopartes, causando pérdidas superiores a los $410.000 millones de pesos.

Al mismo tiempo, el mercado legal de motos avanza con fuerza. Con base en los registros del RUNT, en el primer semestre de 2025 se matricularon más de 450.000 motocicletas nuevas en el país, y las proyecciones apuntan a un cierre del año con más de 1.000.000 unidades vendidas.

Los departamentos donde más crece este parque automotor son Cundinamarca con 18,4 %, Antioquia y su 16,4 %, y Valle del Cauca con 11,1 %, juntos concentran buena parte del dinamismo del sector. Este auge genera empleo y movimiento económico. Así, Asopartes estima que el sector ligado a la motocicleta aporta más de 70.000 empleos directos y representa cerca del 2,5 % del PIB industrial.

El talón de Aquiles

Sin embargo, ese crecimiento formal choca con una sombra que se hace cada vez más grande. Se trata del comercio ilegal de repuestos y el robo sistemático de motos y autopartes. Esa combinación amenaza la sostenibilidad de los negocios legalmente constituidos, la competitividad del mercado y, lo más importante, la seguridad vial.

El comercio paralelo de repuestos ha crecido al ritmo del mercado legal. La DIAN advirtió que cerca del 10 % de los repuestos para motos ingresaron al país de forma irregular en 2024, lo que equivale a unos US$260 millones, o más de $1,1 billones de pesos.Este fenómeno erosiona a distribuidores, talleres y pequeños negocios que cumplen con la normativa.

Para el presidente de Asopartes, Carlos Andrés Pineda, ese mercado ilegal es una amenaza real. “Colombia vive un auge en el mercado de motos, con cifras históricas que demuestran su rol como motor de movilidad y empleo. Pero al mismo tiempo debemos enfrentar el mercado ilegal de repuestos, que amenaza la sostenibilidad de miles de negocios formales”.

Los robos detectados por la Policía alimentan ese círculo. En tal sentido, con las cifras del Siedco, ese mercado negro ya está valorado en más de $1 billón anual incluso antes de las cifras de 2025. Un análisis de cobertura regional, indicó que zonas como Bogotá, Antioquia y Valle del Cauca concentran cerca del 65 % de los robos de vehículos y motos del país.

Hurto Motos Bogota

¿Y la solución?

Ante esta situación, Asopartes intensificó su estrategia de defensa con campañas de sensibilización ciudadana, capacitaciones técnicas para vendedores y mecánicos, y una apuesta concreta por ferias regionales. Entre ella se encuentra Expopartes Cúcuta, que se realizará el próximo 20 y 21 de noviembre de 2025, con el objetivo de visibilizar la cadena legal de repuestos certificados.

Así mismo, las autoridades han reforzado con controles en fronteras, modernización de sistemas aduaneros y promoción de consumo responsable entre los ciudadanos. La tarea es compleja porque las mafias del contrabando tienen rutas ocultas, redes internacionales y economías paralelas bien armadas.

Por todo lo anterior, el reto es doble. Por un lado crecer sin que la ilegalidad lo devore, y por otro proteger la vida en las vías, porque el uso de repuestos no certificados puede generar fallas graves en frenos, suspensiones u otros componentes críticos.

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Paola Reyes Bohórquez.