Peugeot revela el prototipo del RCZ Vision con 500 hp, batería de estado sólido y una recarga ultra rápida de 10 minutos.
El Peugeot RCZ fue uno de esos carros que se atrevieron a salirse de la fórmula tradicional de la marca. Ahora, más de una década después de su despedida, vuelve a escena convertido en un prototipo eléctrico que busca mostrar cómo serán los próximos Peugeot, tanto en diseño como en tecnología.
Presentado en el Salón del Automóvil de París de 2026, el Peugeot RCZ Vision recupera la identidad del coupé que se comercializó entre 2009 y 2015, pero no es un anuncio de regreso a los concesionarios. Por ahora, la marca lo define como una declaración de intenciones y un adelanto de sus futuros desarrollos. Su importancia está en lo que reúne bajo una misma carrocería, 500 hp de potencia, hasta 600 kilómetros de autonomía y una batería de estado sólido desarrollada en colaboración con Factorial Energy.
A lo anterior se suman una arquitectura eléctrica de 1.000 voltios y un sistema de dirección que elimina la conexión mecánica convencional entre el volante y las ruedas. Peugeot también busca demostrar que la electrificación no tiene que traducirse en diseños parecidos entre sí. El RCZ Vision es una vitrina tecnológica, pero también una declaración sobre la personalidad que la marca quiere conservar en medio de la transformación de la industria.
Diseño felino que cambia reglas
El prototipo estrena el lenguaje de diseño Feline Future, basado en cinco principios definidos por Peugeot: libertad, valentía, elegancia, fuerza e instinto. Su aplicación se nota en la carrocería baja, los laterales esculpidos y la reinterpretación horizontal de la característica firma luminosa de tres garras, tanto adelante como atrás. La silueta también conserva una de las señas de identidad del RCZ original y es el techo de doble burbuja, reinterpretado con superficies acristaladas. Sin embargo, el concepto no pretende ser una copia modernizada del modelo anterior, sino una nueva lectura de sus proporciones y de su carácter deportivo.
En el interior, la principal novedad es el volante Hypersquare, de forma rectangular, que trabaja junto con la dirección electrónica o steer-by-wire. En lugar de transmitir el movimiento mediante una columna de dirección convencional, el sistema utiliza señales electrónicas para orientar las llantas.
Esto permite variar la respuesta según la velocidad, maniobras más rápidas a baja velocidad y una reacción progresivamente más estable al aumentar el ritmo. Peugeot también propone una evolución de su conocido i-Cockpit, con pantallas Micro LED transparentes y la posibilidad de personalizar la información visible o apagar la pantalla central.
Del 10 al 80 % en 10 minutos
La parte más interesante del RCZ Vision está en su sistema eléctrico. El prototipo utiliza una batería de estado sólido desarrollada con Factorial Energy, con un espesor de apenas 110 milímetros, integrada en una arquitectura de 1.000 voltios. Según Peugeot, puede pasar del 10 al 80 % de carga en menos de 10 minutos. La marca anuncia una potencia de 500 hp, una autonomía de hasta 600 km bajo el ciclo WLTP y un consumo de 11,5 kWh por cada 100 km. Son cifras declaradas para el prototipo, no resultados de una prueba independiente ni datos de un vehículo de producción.
En cuanto a la batería de estado sólido es especialmente relevante mencionar que busca almacenar más energía en menos espacio y facilitar cargas rápidas. No obstante, su llegada a los carros de producción depende de factores como los costos, la fabricación a escala y la validación de su durabilidad. Por eso, las cifras del RCZ Vision deben entenderse como parte de una propuesta tecnológica, no como una promesa comercial inmediata.
El coupé se basa en la plataforma modular STLA One de Stellantis, diseñada para vehículos de los segmentos B, C y D y preparada para distintas tecnologías de propulsión. La arquitectura fue presentada oficialmente en mayo de 2026 y su lanzamiento está previsto para 2027. Stellantis anunció que tendrá capacidad de 800 voltios; los 1.000 voltios del RCZ Vision corresponden a esta configuración conceptual más avanzada.
¿Volverá a venderse?
Por ahora, Peugeot no ha confirmado una versión de producción del RCZ Vision. Desarrollar un coupé deportivo supone un reto comercial en un mercado donde buena parte de la demanda se concentra en SUV y vehículos más versátiles. Eso no impide que algunos de sus elementos terminen en otros modelos.
De hecho, la marca presentó el prototipo como un adelanto de su futura experiencia a bordo y de tecnologías como Hypersquare, la dirección electrónica y el nuevo i-Cockpit. El objetivo es que la innovación no quede reservada a un único carro de exhibición.
El RCZ Vision también deja ver una estrategia industrial, la de compartir plataformas y componentes entre distintas marcas de Stellantis para reducir costos y acelerar el desarrollo. En ese sentido, su futuro podría estar menos ligado a la llegada de un nuevo coupé y más a la influencia que ejerza sobre los Peugeot eléctricos de los próximos años.
Paola Reyes Bohórquez.













