Una pantalla gigante, asientos de “gravedad cero” y más de 200 km de autonomía eléctrica. La nueva Freelander 8 empieza a mostrarse antes de su llegada al mercado.
Mientras buena parte de la industria automotriz acelera su transición hacia la electrificación, una alianza poco habitual entre Chery, Jaguar y Land Rover prepara uno de sus proyectos más ambiciosos para China. Se trata de la Freelander 8, una SUV de gran tamaño que no solo rescata un nombre histórico vinculado a Land Rover, sino que también estrena una nueva marca independiente creada por las tres compañías.
Antes de su lanzamiento comercial, previsto para el segundo semestre de 2026, el modelo ya comenzó una fase de exhibición pública en China. Chery Jaguar Land Rover confirmó que una gira promocional recorrerá 17 provincias y 30 ciudades entre julio y agosto de este año, mientras algunos concesionarios autorizados ya recibieron unidades para exhibición estática. Aunque todavía no se conocen los precios ni las fechas de entrega, la marca ha revelado nuevos detalles sobre el carro y su interior.
Uno de los aspectos que más llama la atención de la Freelander 8 es su configuración interior. La SUV adopta un esquema de seis plazas (2+2+2), con dos asientos individuales en la segunda fila que incorporan funciones de calefacción, ventilación y masaje.
Cabina para seis pasajeros
Chery JLR también describe estos asientos como “gravedad cero”, una solución cada vez más popular en autos de gama alta por su capacidad para mejorar el confort durante trayectos largos. A esto se suman mesas plegables opcionales, una pantalla de entretenimiento para los pasajeros traseros y portavasos integrados en la tercera fila.
Las dimensiones del vehículo también dejan claro su enfoque familiar y de larga distancia. El Freelander 8 mide 5.118 mm de largo, 2.050 mm de ancho y 1.898 mm de alto, con una distancia entre ejes de 3.040 mm, aunque algunos registros regulatorios mencionan una longitud de hasta 5.185 mm dependiendo de la configuración exterior.
La tecnología ocupa un lugar central dentro del habitáculo. El elemento más llamativo es una pantalla panorámica de 46,3 pulgadas, con resolución 8K y una longitud cercana a 1,2 metros que se extiende a lo largo del tablero.
Tecnología y confort
El sistema anterior trabaja junto con una pantalla central de 15,6 pulgadas y está impulsado por el procesador automotriz Snapdragon 8397 de Qualcomm, una plataforma desarrollada para gestionar sistemas avanzados de infoentretenimiento y funciones conectadas.
La compañía también ha incorporado detalles poco comunes, como controles elaborados en cristal óptico K9 y botones físicos inspirados en diseños utilizados tradicionalmente en vehículos premium. Aunque la marca ha adelantado parte de las características tecnológicas, algunos elementos relacionados con la conducción asistida todavía están pendientes de confirmación.
Más allá del lujo y la tecnología, el Freelander 8 también busca destacarse por su sistema de propulsión. El modelo utiliza una arquitectura EREV (vehículo eléctrico de autonomía extendida), una solución que permite circular en modo eléctrico mientras un motor de gasolina actúa como generador para ampliar la autonomía cuando la batería se agota.
Eléctrica de autonomía extendida
En este caso, el sistema combina una batería CATL Freevoy NMC de 60,3 kWh con un motor turboalimentado de 1,5 litros, capaz de desarrollar 154 hp (115 kW) como extensor de autonomía. Según Chery JLR, el SUV puede recorrer hasta 221 kilómetros en modo totalmente eléctrico bajo el ciclo WLTC.
El conjunto se apoya en una arquitectura eléctrica de 800 voltios, una tecnología que permite acelerar los tiempos de carga. La marca anuncia una potencia máxima de carga de 350 kW, además de suspensión neumática, tres bloqueos de diferencial y el sistema todoterreno i-ATS.
Este Freelander 8 tiene una misión que va más allá de competir en el segmento de SUV electrificados. También será el primer carro comercializado bajo la nueva marca Freelander, creada a partir de la alianza entre Chery, Jaguar y Land Rover para desarrollar productos específicos para el mercado chino.
Primer modelo de una nueva marca
La estrategia refleja una tendencia cada vez más frecuente entre fabricantes tradicionales y grupos automotores chinos, que buscan combinar reconocimiento de marca, desarrollo tecnológico y capacidad industrial para competir en uno de los mercados más grandes y exigentes del mundo.
Por ahora, el fabricante mantiene en reserva aspectos clave como el precio, los volúmenes de producción y los cronogramas oficiales de entrega. No obstante, el inicio de las exhibiciones públicas sugiere que el lanzamiento comercial se encuentra cada vez más cerca.
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Paola Reyes Bohórquez.














