Chery quiere demostrar que su nueva pick-up híbrida enchufable no solo tiene músculo bajo el capó, sino que también con qué enfrentarse a los terrenos más exigentes.
La nueva Chery Stockman comenzó a llamar la atención por su diseño robusto y una configuración híbrida enchufable diésel que anuncia 469 caballos de potencia. Ahora, la marca china quiere llevar esa propuesta un paso más allá con una completa gama de accesorios de fábrica desarrollados junto a Ironman 4×4, empresa australiana especializada en equipamiento para vehículos todoterreno.
La apuesta no se limita a darle una apariencia más agresiva. Los componentes están fabricados en aleación de aluminio de grado aeronáutico, una solución que combina bajo peso, resistencia y protección frente a la corrosión. Además, los accesorios son compatibles con los sistemas avanzados de asistencia a la conducción de la Stockman y han sido sometidos a pruebas de choque.
Uno de los elementos más llamativos es el parachoques delantero Apex, que incorpora una barra protectora y refuerza el frontal de inspiración todoterreno de la pick-up. La pieza permite instalar luces auxiliares, faros antiniebla LED y un winche (cabrestante) con capacidad de arrastre de hasta 5.442 kg. También incluye dos puntos de recuperación y una placa protectora reforzada.
Una pick-up de ‘hierro’: Chery Stockman
La transformación de Chery Stockman también contempla la incorporación de una capota Raid que admite carga estática de hasta 380 kg, lo que permite combinarla con una tienda de techo o un toldo para acampar. La oferta se complementa con un portaequipajes, además de opciones de almacenamiento que incluyen cajones con ruedas, ventanas de aluminio o cristal, iluminación interior, cierre centralizado, malla de seguridad y compartimientos laterales.
El apartado mecánico también recibe atención. Ironman 4×4 desarrolló un kit de suspensión con alternativas de amortiguación monotubo, junto con nuevos resortes helicoidales, ballestas traseras, puntales delanteros, bujes y pernos en U. Con el conjunto instalado, la distancia al suelo aumenta 50 mm, dejando más espacio bajo la carrocería para superar obstáculos y facilitar la instalación de neumáticos más robustos.
Uno de los puntos más interesantes de esta preparación es que Ironman 4×4 tuvo acceso a información de ingeniería de nivel de fabricación original para desarrollar los accesorios de la Stockman. Eso permite trabajar con requisitos específicos de integración, rendimiento estructural y durabilidad. Para los compradores, significa que no se trata simplemente de instalar piezas universales, sino de contar con complementos concebidos para este modelo.
Por ahora, los precios de los componentes se anunciarán más adelante, mientras que su disponibilidad dependerá del lanzamiento oficial de la camioneta en el mercado previsto para 2027. Con sus 469 caballos de potencia y una preparación tan radical, la Chery Stockman busca hacerse un lugar en un segmento donde las capacidades importan tanto como la tecnología.
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Jessica Paola Vera García.










