El nuevo Mercedes-AMG GT SUV, primer SUV de tamaño completo desarrollado por la división AMG, lleva las prestaciones de un deportivo de alto rendimiento a un formato familiar.
Además de ser el primer SUV de tamaño completo desarrollado desde cero por Mercedes-AMG, el nuevo GT SUV también es el segundo modelo basado en la arquitectura AMG.EA, una plataforma concebida específicamente para vehículos eléctricos de alto rendimiento. Su propuesta apunta a un segmento en el que las cifras de potencia son cada vez más impresionantes, pero, donde al mismo tiempo, importa la capacidad de mantenerlas durante una conducción exigente.
Dependiendo de la configuración mecánica, podrá incorporar dos motores eléctricos síncronos o tres motores de flujo axial, una tecnología que permite desarrollar una elevada densidad de potencia en un conjunto compacto. En su versión más radical, la potencia máxima llega a unos 1.169 caballos.
Las prestaciones anunciadas son igual de contundentes. El nuevo Mercedes-AMG GT SUV tope de gama acelera de 0 a 100 km/h en solo 2,5 segundos, alcanza los 200 km/h en 6,8 segundos, y su velocidad máxima es de 270 km/h con el paquete Driver’s Package. Todo esto en una carrocería SUV que, además de buscar un comportamiento deportivo, debe ofrecer espacio y confort.
Batería de 800 voltios y carga ultrarrápida
El sistema de propulsión eléctrico se refuerza con una batería de alto rendimiento que utiliza una arquitectura de 800 voltios, celdas cilíndricas con refrigeración directa y una gestión térmica inteligente. El objetivo es mantener una entrega de potencia elevada incluso cuando el vehículo se somete a esfuerzos prolongados, en lugar de limitar su rendimiento a aceleraciones puntuales.
Mercedes-AMG contempla dos capacidades: 106 y 128 kWh. Según los datos anunciados por la marca, la primera permitirá recuperar 380 km de autonomía en 10 minutos, mientras que la segunda elevará esa cifra hasta 450 km. Para lograrlo, el sistema está diseñado para admitir carga en corriente continua de hasta 600 y 710 kW, respectivamente.
La marca también señala tiempos de carga reducidos. En condiciones compatibles, pasar de 10 al 80% de batería le tomará al GT SUV hasta 12 minutos con la unidad de 128 kWh. En un cargador de 400 kW, ese proceso se extendería a unos 14 minutos para la batería de 106 kWh y 16 minutos para la de 128 kWh. Eso sí, estas cifras dependerán de la infraestructura disponible, la temperatura de la batería y las condiciones de carga.
La experiencia AMG también en un eléctrico
Para gestionar más de 1.100 caballos de potencia, el nuevo Mercedes-AMG GT SUV incorpora una suspensión AMG Active Ride Control+, con estabilización activa de los movimientos de la carrocería. Este sistema busca combinar el confort de marcha con una respuesta precisa en curvas, reduciendo el balanceo y el cabeceo durante las aceleraciones, las frenadas y los cambios de dirección.
La experiencia al volante también tendrá un componente emocional, con el programa AMGForce Sport+ que recreará sonidos de motor V8 o de seis cilindros de la marca, acompañados de cambios de marchas simulados, vibraciones en los asientos y gráficos específicos en las pantallas. A eso se suma el sistema AMG Race Engineer, con el cual se puede ajustar la respuesta del vehículo, su dinámica en curvas y el deslizamiento de las ruedas. Y la cereza del pastel: la función Aerokinetics, que adaptará los diferentes elementos de la carrocería según la velocidad.
Jessica Paola Vera García.












