Stellantis presentó el motor Hurricane 4: un 2.0 turbo con 325 hp y tecnología de Fórmula 1. Así rinde el nuevo bloque de gasolina en la Jeep Grand Cherokee.

En un momento en el que la industria automotriz avanza hacia la electrificación, Stellantis sigue apostando por motores de combustión cada vez más eficientes. Su más reciente carta es el Hurricane 4, un motor 2.0 turbo de cuatro cilindros desarrollado inicialmente por Jeep, que alcanza los 325 caballos de potencia y se posiciona entre los más potentes de producción en su categoría.

Más allá de la cifra, lo que realmente llama la atención es la tecnología que lo respalda. Uno de sus pilares es el sistema de encendido por “chorro turbulento” o TJI (Turbulent Jet Ignition), una solución derivada de la Fórmula 1 y ya vista en motores como el V6 Nettuno de Maserati.

Este sistema utiliza una precámara de combustión donde la mezcla de aire y combustible se optimiza antes de encenderse. Luego, esa combustión se expande hacia el cilindro principal, logrando una quema más eficiente. A esto se suma un sistema de doble bujía por cilindro, que ayuda a aprovechar mejor el combustible y mejorar el rendimiento en diferentes condiciones de carga.

Motor Hurricane Jeep Grand Cherokee

Equilibrio perfecto

El resultado es un equilibrio interesante entre potencia y consumo. Incluso en un carro grande como la Jeep Grand Cherokee, este motor registra un consumo estimado de 10,4 litros cada 100 kilómetros en carretera, según datos de la EPA.

Otro de los elementos clave es su turbocompresor de geometría variable (VGT). A diferencia de los turbos convencionales, este sistema ajusta el flujo de los gases de escape para mejorar la respuesta del motor. En la práctica, esto se traduce en una aceleración más inmediata y una entrega de potencia más eficiente, reduciendo el tradicional “turbo lag”. El sistema puede alcanzar presiones de hasta 35 psi, lo que explica en parte su alto rendimiento.

Pero la tecnología no se queda ahí. El Hurricane 4 incorpora un árbol de levas con control electrónico, lo que permite ajustes más precisos en tiempo real, incluso cuando el motor está apagado. Esto mejora la suavidad en sistemas como el start/stop. Además, funciona bajo el ciclo Miller, una configuración que mantiene abiertas las válvulas de admisión por más tiempo para optimizar la mezcla de aire y combustible.

Motor Hurricane Jeep Grand Cherokee

Respuesta ágil

El conjunto se complementa con un sistema de refrigeración eficiente, que incluye un intercooler compacto de agua-aire apoyado por un intercambiador de calor frontal. Todo esto está montado sobre un bloque de aluminio reforzado, diseñado para reducir peso sin comprometer la resistencia.

En pruebas realizadas en la Grand Cherokee, el motor demostró una respuesta ágil pese al tamaño del vehículo. Aunque su mejor desempeño se siente en rangos medios y altos de revoluciones, logra mover con soltura un SUV de gran tamaño, con un retraso del turbo prácticamente imperceptible.

Motor Hurricane Jeep Grand Cherokee

Con el Hurricane 4, Stellantis deja claro que los motores de combustión aún tienen margen de evolución. Y aunque el futuro sea eléctrico, este tipo de desarrollos demuestra que la eficiencia y la potencia todavía pueden ir de la mano en los motores tradicionales.

LEA TAMBIÉN: Stellantis dice adiós al PureTech: el motor Firefly tomará el relevo primero en Europa.


Paola Reyes Bohórquez.