Donut Lab rompió una barrera histórica al anunciar la primera batería de estado sólido lista para producción, con carga ultrarrápida y cero riesgo de incendio.
Durante años, las baterías de estado sólido han sido consideradas el santo grial de la movilidad eléctrica. Más seguras, más ligeras, con mayor densidad energética y una vida útil muy superior a las baterías de iones de litio, su gran obstáculo siempre ha sido el mismo: la imposibilidad de producirlas a gran escala para vehículos comerciales. Ese paradigma podría estar a punto de romperse.
La empresa finlandesa Donut Lab presentó en el CES de Las Vegas lo que define como la primera batería de estado sólido disponible comercialmente para vehículos, un desarrollo que promete cambiar por completo el futuro del transporte eléctrico. Según la compañía, esta tecnología ya está lista para producción inmediata y comenzará a montarse en vehículos reales en el primer trimestre de este año.
El estreno no será menor. Las primeras en incorporar esta batería serán las motocicletas eléctricas de Verge Motorcycles. Esta es la firma en la que Donut Lab tiene participación y para la que también desarrolló un innovador motor integrado directamente en la rueda, una solución que elimina transmisiones tradicionales y mejora la eficiencia.

Sin riesgo de incendio
Las cifras técnicas son disruptivas. La batería alcanza una densidad energética cercana a los 400 kWh/kg, superando ampliamente a las baterías más avanzadas de Tesla, que se sitúan alrededor de los 300 kWh/kg. Esta diferencia implica más energía en menos peso, lo que se traduce directamente en mayor autonomía o vehículos más livianos y eficientes frente a modelos actuales con baterías de litio convencionales.
Y es que la seguridad es otro de los grandes diferenciales. Al prescindir de electrolitos líquidos inflamables, la batería de Donut Lab elimina el riesgo de fuga térmica y de reacciones en cadena responsables de los incendios que han afectado a algunos vehículos eléctricos con baterías tradicionales. En términos simples: no puede incendiarse.
En longevidad, la brecha es aún mayor. La compañía asegura que su batería, desarrollada en conjunto con Nordic Nano, soporta hasta 100.000 ciclos de carga con una pérdida mínima de capacidad. Esto representa un orden de magnitud superior a las baterías de iones de litio actuales y, en la práctica, significa que la batería podría durar toda la vida útil del vehículo sin necesidad de reemplazo.

Batería con carga ultrarrápida
La carga ultrarrápida completa el cuadro. Estas baterías pueden recargarse en entre cinco y 10 minutos, sin la restricción habitual de detener la carga en el 80 % para proteger la vida útil. Además, funcionan sin degradación en rangos extremos de temperatura, desde -30 °C hasta 100 °C, manteniendo su seguridad y rendimiento intactos.
Otro punto clave es el costo. Donut Lab afirma que su batería no depende de materiales exóticos ni de difícil obtención, lo que permitiría que los costos de producción sean incluso inferiores a los de las baterías de iones de litio actuales, un factor decisivo para su adopción masiva.
La implementación inicial llegará con las motocicletas eléctricas Verge TS Pro y Ultra, que comenzarán a utilizar estas baterías en los primeros meses de 2026. En estos modelos, la recarga completa tomará menos de 10 minutos, añadiendo hasta 60 kilómetros de autonomía por cada minuto de carga. La versión de largo alcance promete cifras que hasta ahora parecían imposibles en una moto eléctrica: hasta 600 kilómetros de autonomía con una sola carga.
Paola Reyes Bohórquez.







