El alcalde de Bogotá confirmó la instalación de 60 cámaras de fotodetección en corredores viales estratégicos de Bogotá. El objetivo es la seguridad vial.

El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, dio a conocer un nuevo paso en la estrategia de seguridad vial de la ciudad, que no favorece mucho a los conductores: la instalación de 60 cámaras de fotocomparendo, tanto automáticas como semiautomáticas, en zonas de alta congestión e incidencia de infracciones.

Esta iniciativa, aún pendiente de autorización por parte de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), forma parte del Contrato 2024-3644 suscrito con la Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá (ETB) y cuenta con un valor estimado cercano a 20.000 millones de pesos.

Los nuevos dispositivos serán ubicados en corredores críticos como Avenida Guayacanes, Ciudad de Cali, Villavicencio, Calle 13, Calle 26, Avenida 68, Calle 72 y Avenida Boyacá, rutas identificadas por su densidad vehicular y alta incidencia de infracciones. Estos equipos están diseñados para identificar diversas conductas infractoras: exceso de velocidad, cruce en semáforo rojo, giros indebidos, circulación en contravía, incumplimiento en documentación obligatoria (SOAT, revisión técnico-mecánica, control de emisiones) y bloqueos en entornos escolares, ciclistas y peatonales.

Reducción de accidentes

Para la Secretaría Distrital de Movilidad, estas cámaras son herramientas esenciales para regular comportamientos de alto riesgo y mejorar la seguridad vial en una ciudad con millones de vehículos en circulación diaria. De acuerdo con cifras, las cámaras de fotodetección ya existentes han contribuido a reducir la siniestralidad vial mortal en un 25 %, salvando aproximadamente 30 vidas por año.

No obstante, el anuncio ha generado controversia. El concejal Julián Forero criticó la medida como un mecanismo de recaudo disfrazado de prevención. Señaló que el alcalde “sigue la misma línea de los gobiernos anteriores… su propósito es seguir exprimiendo el bolsillo de los bogotanos”, e incluso solicitó la renuncia inmediata de la Secretaria de Movilidad, Claudia Díaz, instando a que los recursos se destinen a campañas pedagógicas y mejoras en la infraestructura vial.

Este señalamiento cobra fuerza al contemplar que un acuerdo recién aprobado en el Concejo exige que las cámaras estén claramente identificadas y que se implemente una estrategia de sensibilización ciudadana: “no más cámaras escondidas”; debe haber “información adecuada a los ciudadanos sobre la ubicación de las cámaras”.

En paralelo, Bogotá ya contaba con al menos 157 cámaras en funcionamiento a marzo de 2025, convirtiéndose en la ciudad con más dispositivos de este tipo en el país. En esa etapa, las autoridades iniciaron una renovación tecnológica, con pruebas que no sancionarían a los conductores durante la fase de evaluación.

LEA TAMBIÉN: 3 carros baratos y urbanos que deberían venderse en Colombia: ¿cuál eligiría usted?


Paola Reyes Bohórquez.