Ingenieros de Volvo, Bosch, Cummins y Cespira se la juegan por revivir la combustión con hidrógeno en la ACT Expo. Sin embargo, alertan sobre sus contras.

El reciente foro ACT Expo, enfocado en tecnologías limpias para transporte comercial, reunió a figuras clave como ingenieros de Bosch, Cummins, Volvo y Cespira quienes defendieron con vehemencia el potencial del motor de combustión con hidrógeno. Este como una alternativa viable, especialmente frente al creciente retroceso de otras empresas que están abandonando esta ruta.

A pesar del pesimismo predominante hacia el llamado “combustible del futuro”, estos especialistas pidieron una última oportunidad para salvar tanto la tecnología del hidrógeno como el motor de combustión interna en sí.

Durante el evento, Brent Keppy, del departamento energético de Bosch, subrayó que “los mismos desafíos tecnológicos para motores de hidrógeno son idénticos a los que hemos trabajado por años”, tal como lo recogió Motortrend. Con ello quiso decir que el desarrollo no es necesariamente innovador, pero sí costoso y poco eficiente.

Motores a hidrógeno

Sistemas compatibles = Beneficios

Así mismo, Chad Fohne de Cummins, especialista en motores de hidrógeno para camiones, enfatizó la compatibilidad como un gran beneficio. «Estos motores pueden integrarse en un chasis con mínimas modificaciones… los talleres se adaptan rápidamente”, reforzando que un motor de hidrógeno se parece mucho a uno diésel o de gas natural.

No obstante, estas aparentes ventajas chocan con varios problemas fundamentales. En primer lugar, el diseño del vehículo se complica, debido a que el hidrógeno gaseoso requiere almacenamiento criogénico a ‑253 °C o tanques especiales de alta presión debido a su naturaleza explosiva. Técnicamente, aunque se carga casi tan rápido como un diésel, no resulta práctico para turismos o furgonetas medianas, y su uso se limita más bien al transporte pesado de larga distancia, barcos o aviones.

El segundo gran obstáculo es energético, ya que producir hidrógeno requiere más energía de la que se obtiene. Un estudio de IDTechEx subrayó que el motor de combustión con hidrógeno tiene la eficiencia energética más baja entre opciones limpias, debido a pérdidas en producción, distribución y combustión. Sólo entre 65 % y 75 % de la energía renovable se convierte en hidrógeno, y luego se pierde parte en compresión o licuación y en la combustión misma.

Motores a hidrógeno

Problemas con el hidrógeno

Además, aunque el hidrógeno no emite CO2, sí genera óxidos de nitrógeno (NOx), que son altamente contaminantes. Algunas firmas ya están explorando sistemas de postratamiento para capturar esos NOx antes de su liberación, pero el hidrógeno sigue lejos de ser una tecnología totalmente limpia.

Pese a estas limitaciones, el mercado del motor de combustión con hidrógeno ha crecido notablemente. En 2024 se estimaba en USD 1.5 mil millones, y para 2033 se espera que alcance USD 8 mil millones con una Tasa Compuesta de Crecimiento Anual del 22,5 % en EE. UU. A nivel global, el mercado fue valuado en USD 10.34 mil millones en 2025 y podría llegar a USD 25.09 mil millones para 2034, con un CAGR de 13,5 %.

Estas cifras responden al interés de grandes fabricantes, entre ellos MAN Truck & Bus, que prevé entregar 200 camiones H2-ICE en 2025 con una eficiencia térmica cercana a 42 %, rango de 600 km y recarga en menos de 15 min en Europa.

Motores a hidrógeno

Las apuestas

Así las cosas, Volvo anunció pruebas de camiones con motores HPDI de hidrógeno entre 2026 y finales de la década, como parte de su estrategia de descarbonización. La investigación británica “Project Brunel” ya entregó un motor de 6.7 litros para camiones y buses, fruto de colaboración con Cummins y otras empresas.

Por otro lado, Japón avanza en pruebas en carretera con prototipos de Toyota, Isuzu e Hino durante 2025, parte de la misión nacional de hidrógeno verde. Entre tanto, compañías como Bosch esperan ingresos por tecnología de hidrógeno de hasta 5.000 millones de euros para 2030, siendo China el mercado líder inicial y Europa y América relegados hasta entrada la próxima década

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Paola Reyes Bohórquez.