Aconauto rechazó tajantemente la propuesta del Gobierno que busca imponer un arancel del 10 % a la importación de buses eléctricos.
La Asociación Gremial de Concesionarios de Automotores, Aconauto, expresó su firme oposición al reciente borrador de decreto del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, que propone aplicar un arancel del 10 % a la importación de buses eléctricos, clasificados bajo la subpartida arancelaria 8702.40.90.90.
Y es que la organización considera que esta medida actúa como una barrera para que los consumidores accedan a productos amigables con el medio ambiente y contradice el principio de promoción de movilidad sostenible que ha impulsado el país.
Pedro Nel Quijano, presidente ejecutivo del gremio, afirmó que “Aconauto no apoya ningún tipo de aranceles a los vehículos eléctricos porque constituyen barreras al acceso del consumidor a productos amigables con el medio ambiente».

¿Transporte más caro?
El ejecutivo reconoce que la intención del Gobierno de impulsar la reindustrialización del país mediante el fortalecimiento de la producción nacional es un propósito loable. Sin embargo, advierte que los aranceles solo están justificados si son temporales y acompañados de un plan claro de desarrollo productivo local.
Según el borrador del decreto, el gravamen del 10 % entraría en vigencia 15 días hábiles después de su publicación oficial. Así, sería objeto de una revisión al cabo de un año, con base en el rendimiento y condición de la producción nacional en este sector. Quijano alerta sobre las consecuencias de restringir la competencia. “La falta de competencia hace que los empresarios pierdan el interés de mejorar la eficiencia, la eficacia y la calidad de sus productos, y condena al consumidor a una sola opción en el mercado».
Desde la visión del Ministerio, el incremento arancelario responde a dos objetivos principales. Primero, se pretende incentivar la fabricación nacional de buses eléctricos y autopartes, en sintonía con la política de reindustrialización que busca reforzar encadenamientos productivos y atraer inversión extranjera que contribuya al empleo calificado, la innovación tecnológica y la consolidación de capacidades industriales locales.
En segundo instancia, esta medida se plantea como un componente clave de la estrategia de transición energética, movilidad sostenible y diversificación de la canasta de bienes, tanto para el consumo interno como para la exportación. Según el Ministerio, el ajuste arancelario estaría alineado con los principios de la política pública de sostenibilidad ambiental del gobierno de Petro.

Cero arancel
Hay que anotar que, desde 2019, Colombia contaba con un arancel del 0 % para la importación de vehículos eléctricos, gracias al Decreto 2051, que también bajó los aranceles para automotores a gas natural del 35 % al 5 %. Este régimen facilitó un aumento en la adopción de tecnologías limpias en el transporte.
Pero este nuevo planteamiento representa un retroceso significativo con respecto al statu quo arancelario y amenaza con frenar los avances en movilidad eléctrica que se han logrado en los últimos años. Aconauto también advierte que hoy no existe aún una planta nacional que ensamble buses eléctricos o híbridos, lo que implica que elevar los aranceles sin contar con capacidad instalada suficiente podría resultar contraproducente.
Paola Reyes Bohórquez.








