Donald Trump eliminó las regulaciones de California que prohibían la venta de carros a gasolina para 2035.  Advirtió sobre aumento de aranceles a vehículos importados.

En una jugada que ha generado fuertes críticas, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este jueves una resolución que revoca las regulaciones ambientales de California. Estas exigían que para 2035 todos los vehículos nuevos vendidos en el estado fueran de «cero emisiones».

La medida, aprobada previamente por el Congreso en mayo, anula las políticas de aire limpio impulsadas durante el gobierno de Joe Biden y representa un duro golpe para los defensores del medio ambiente. «Rescatamos oficialmente a la industria automotriz estadounidense de la destrucción al poner fin al mandato de California sobre los vehículos eléctricos», declaró Trump durante un acto en la Casa Blanca.

Así mismo, añadió que «llevaban años atándonos de manos con regulaciones imposibles, pero hoy les hemos puesto fin». Y es que California, el estado más poblado de EE.UU. con cerca de 40 millones de habitantes, había utilizado una exención de la Ley de Aire Limpio de 1970 para establecer estándares de emisiones más estrictos que los federales. Además, al menos otros 17 estados seguían sus normas, lo que convertía a California en un líder global en políticas climáticas.

Aranceles EE.UU. Trump

Más aranceles

Durante el mismo evento, el polémico presidente señaló que podría incrementar los aranceles a los vehículos importados para incentivar la producción nacional. Actualmente, los automóviles extranjeros enfrentan un impuesto del 25%, pero el presidente sugirió que podría elevarlo aún más.

«Podría subir ese arancel en un futuro no muy lejano. Cuanto más se aumente, más probable es que las empresas construyan sus plantas aquí», afirmó. Como ejemplo, mencionó el plan de General Motors de invertir $4.000 millones de dólares en sus fábricas estadounidenses para evitar pagar tarifas adicionales.

Esta advertencia llega en medio de tensiones comerciales con aliados como Japón y Alemania, cuyas economías dependen en gran medida de las exportaciones automotrices. La medida también sigue a la reciente decisión de Trump de duplicar los aranceles al acero y al aluminio hasta el 50%, lo que ha generado preocupación en la industria manufacturera global.

Hyundai y Trump

Los detractores

Mientras que la industria automotriz celebró la decisión, grupos ambientalistas la calificaron como un retroceso en la lucha contra el cambio climático. Así las cosas, Toyota Motor Corp. emitió un comunicado aplaudiendo el fin de lo que llamó una «obligación poco realista». La compañía argumentó que un «mercado impulsado por el consumidor con estándares nacionales uniformes» beneficiaría a la industria.

Por el contrario, Katherine García, directora de Transporte Limpio para Todos del Sierra Club, criticó la medida: «El ataque de la administración Trump al aire limpio solo beneficia a las petroleras, dejando a los estadounidenses con mayores costos de combustible, menos opciones y más contaminación».

Aranceles Trump México Canadá

Por su parte, el fiscal general de California, Rob Bonta, anunció una demanda contra el gobierno federal por la revocación de las normas estatales. «La agenda divisiva de Trump pone en peligro nuestras vidas, nuestra economía y nuestro medio ambiente. Es ilegal, y por eso lo llevaremos a los tribunales por vigésima sexta vez», declaró.

Hay que anotar que California ya había aprobado en 2022 una ley que exigía la venta exclusiva de vehículos eléctricos para 2035, una meta compartida por una decena de estados gobernados por demócratas. Sin embargo, Trump, un conocido escéptico del cambio climático, ha priorizado la producción de combustibles fósiles y eliminó el objetivo de Biden de que el 50% de los autos vendidos en EE.UU. fueran eléctricos para 2030.

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Paola Reyes Bohórquez.