Fiat podría recuperar uno de sus nombres más recordados para volver a competir en el segmento de los hatchbacks compactos: el Fiat Punto que conocimos en Colombia.
La desaparición del Fiat Punto dejó un espacio en la oferta de la marca italiana. El modelo salió de producción en 2018, después de varias generaciones y actualizaciones, pero nunca recibió un sucesor directo. Ahora, Arnaud Belloni, nuevo CEO de Fiat, considera que esa decisión fue equivocada y que la firma necesita volver a tener un representante en el segmento B.
Para Belloni, la ausencia del Punto terminó beneficiando directamente a Renault. En Europa, por ejemplo, el Clio encontró menos competencia tras la desaparición de modelos como el Ford Fiesta y ante la falta de una nueva generación del Volkswagen Polo. Esto le permitió consolidar su posición comercial, mientras Fiat perdía presencia en una categoría donde antes tenía un rival de peso.
Aunque Fiat ha apostado por recuperar elementos de su pasado en modelos como el 500 y el Grande Panda, un eventual nuevo Punto tomaría un camino diferente. Belloni puso como referencia al Renault Clio de sexta generación, cuyo diseño rompió con buena parte de la identidad de sus antecesores. Para el directivo, esa libertad creativa permitirá reinventar al popular hatchback.
Apuesta por un nuevo Fiat Punto
Un nuevo Punto no tendría que recuperar las líneas de sus antiguas generaciones. La intención sería desarrollar un carro de apariencia moderna, capaz de responder a las tendencias actuales de diseño y tecnología, pero conservando el posicionamiento de Fiat en el mercado de los compactos. Sin embargo, no se conocen detalles sobre sus dimensiones, motorizaciones o fecha de lanzamiento.
La apuesta tendría especial importancia en Europa, donde los hatchbacks pequeños siguen teniendo una presencia relevante. Recuperar ese nombre también permitiría a Fiat competir nuevamente frente a modelos consolidados, en lugar de concentrar su oferta únicamente en SUV y vehículos de inspiración urbana.
En Colombia, el Fiat Punto no es un nombre desconocido. El modelo llegó oficialmente alrededor de 2008, en su versión regional fabricada en Brasil, con motorizaciones de 1.4 y 1.8 litros. Posteriormente también ofreció opciones de 1.6 litros y diferentes niveles de equipamiento, entre ellos las versiones Attractive, Essence y Sporting. Durante varios años compitió en el segmento de los hatchbacks compactos, hasta que su producción regional terminó hacia 2017.
Actualmente, se encuentran unidades disponibles en el mercado de usados, con precios que pueden partir de unos 21.000.000 COP*, dependiendo del año, versión y estado del vehículo. Aunque todavía no hay confirmación de que un eventual sucesor llegue a nuestro país, su regreso representaría una oportunidad para recuperar un nombre que tuvo recordación entre los compradores colombianos.
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Jessica Paola Vera García.









