BMW podría estar a punto de entrar a un territorio históricamente lejano: el de los todoterrenos puros y duros.
Nuevas declaraciones de Frank van Meel, cabeza al mando de BMW M, reactivó los rumores que comenzaron a circular el año pasado, sobre el desarrollo de un SUV todoterreno extremo para competir directamente con referentes del segmento como el Mercedes-Benz Clase G y el Land Rover Defender. Aunque la marca no lo confirma aún, hay pista sobre el proyecto.
El origen de estas especulaciones se remonta a mediados de 2025, cuando se reportó que BMW estaría trabajando en un todoterreno con «capacidades reales fuera del asfalto», algo inédito en la gama moderna de la marca. El modelo, identificado internamente como «G74», sería un vehículo completamente nuevo dentro de su portafolio y marcaría un cambio estratégico importante.
Con las declaraciones de van Meel, el tema volvió a tomar fuerza, asegurando que un vehículo off-road no contradice la filosofía deportiva de la marca, y recordó que la historia de BMW en competición también incluye disciplinas deportivas fuera del asfalto, como el Rally Dakar. Incluso, afirmó que podía imaginar productos todoterreno con ADN M.

Un BMW diferente
A diferencia de los SUVs grandes ya existentes, como los X5 y X7 enfocados en carretera, este nuevo modelo apostaría por capacidades todoterreno reales. Para ello, utilizaría una versión adaptada de la plataforma CLAR, presente en el actual BMW X5. Sin embargo, tendría distintivos, como una carrocería más cuadrada, mayor protección inferior y modos específicos 4×4.
Como potencial sucesor del XM, el cual abandonaría el mercado en 2028, el eventual nuevo SUV todoterreno también se adjudicaría el título de «buque insignia». Su concepto todoterreno serviría para redireccionar la narrativa de vehículos del día a día y la ciudad, hacía vehículos listos para aventuras en carretera y caminos trillados.
Además, sería la respuesta de BMW a la creciente tendencia de SUVs aventureros que ha llevado a las marcas en diferentes categorías y segmentos, a lanzar versiones de carácter off-road en las gamas de sus SUVs más populares. Aunque en este caso en especial, los competidores premium tienen nombre propio: Mercedes Clase G y Land Rover Defender.

Un movimiento estratégico para la marca
Si el plan avanza conforme revelaron los rumores, en 2029 se marcaría un hito con la aparición del primer BMW concebido como un 4×4. Una nueva carta que le serviría a la marca para atraer ese tipo de clientes que buscan aventura sin tener que sacrificar las comodidades premium, aunque un tanto alejado del entorno deportivo y de competición del que es originario BMW.
Aun así, por ahora, seguirán siendo rumores y declaraciones estratégicas. Pero lo cierto es que, las palabras de Frank van Meel dejaron claro que BMW ya no descarta ‘ensuciarse’, y si el proyecto se concreta, la próxima gran batalla de las marcas premium podría ser fuera del asfalto.
Jessica Paola Vera García.







