El Gobierno aplicaría una nueva reducción de $500 al galón de gasolina desde marzo. Con esto, el ajuste acumulado en 2026 llegaría a $1.000.
El precio de la gasolina en Colombia volverá a bajar. Tras una primera reducción aplicada a mediados de febrero, el Gobierno confirmó un segundo ajuste de $500 que comenzará a regir en marzo. Con este movimiento, el recorte acumulado en lo corrido del año alcanza los $1.000 por galón, una decisión que se da en medio de un entorno internacional volátil y de la discusión sobre el futuro del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles, Fepc.
Con la nueva disminución, el precio promedio del galón en las 13 principales ciudades del país se ubicaría en $15.057. Sin embargo, las diferencias regionales se mantienen. Villavicencio, Cali y Bogotá continuarían registrando los valores más altos, con $15.591, $15.502 y $15.491 respectivamente. En contraste, Pasto y Cúcuta seguirían siendo las ciudades con el galón más económico, con $13.247 y $13.400. Cartagena también se ubicaría entre las de menor precio, con $15.083.
Hay que decir que este descenso resulta inusual si se observa la tendencia reciente. En 2022, el galón costaba en promedio $9.300. Desde entonces, el Ejecutivo emprendió una senda de aumentos graduales para enfrentar el déficit del Fepc, mecanismo creado en 2007 para amortiguar la volatilidad internacional del petróleo. Durante años, el Estado asumió la diferencia entre el precio interno y el internacional, acumulando un saldo negativo que obligó a implementar ajustes progresivos.

Subida y bajada de precios
El proceso llevó el precio hasta $16.057 en enero de 2026, lo que significó un incremento total de $6.800 frente a 2022. Para cerrar la brecha, el Gobierno realizó pagos directos a Ecopetrol y trasladó parte de los costos al consumidor. Solo cuando el déficit se consideró prácticamente resuelto, se abrió la puerta a una fase de reducciones.
La disminución tiene dos explicaciones técnicas. Por un lado, el saneamiento de las cuentas del Fepc tras los incrementos y transferencias recientes. Por otro, el hecho de que el precio interno llegó a ubicarse por encima del promedio internacional, lo que permite aplicar rebajas sin comprometer el equilibrio fiscal.
Desde el Ministerio de Hacienda, liderado por Germán Ávila, se señaló, según declaraciones citadas por Caracol Radio, que “el precio de la gasolina podría volver a bajar en marzo”, a la espera de la decisión definitiva tras la reunión interministerial. El anuncio se da en un contexto en el que el Banco de la República también monitorea el impacto de los combustibles sobre la inflación.

Alivio al bolsillo
Para los usuarios, la reducción representa un alivio moderado pero simbólico. Aunque no se trata de una caída abrupta, sí rompe la tendencia ascendente que predominó desde 2022. Además, podría tener efectos indirectos en los costos del transporte urbano y de carga, y contribuir a moderar el comportamiento inflacionario, dado que los combustibles inciden en múltiples cadenas productivas.
El Ministerio de Hacienda anticipó que el decreto con los precios actualizados por ciudad se publicaría durante el fin de semana posterior a la reunión técnica. De concretarse el ajuste, marzo se convertiría en el segundo mes consecutivo de descensos, una secuencia inédita desde el inicio del ciclo de aumentos hace más de tres años.
No obstante, el proceso no termina con el anuncio oficial. Si una estación de servicio no aplica la rebaja decretada, podría enfrentar consecuencias inmediatas. El incumplimiento puede derivar en el bloqueo en el Sicom (Sistema de Información de Combustibles Líquidos), impidiendo a la estación comprar o vender combustible. Así mismo, el Decreto 4299 de 2025 establece sanciones que van desde amonestaciones y multas hasta la suspensión temporal o cancelación de la autorización para comercializar combustibles.
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Paola Reyes Bohórquez.








