A tan solo tres horas de Bogotá, la ley antirruido en vehículos se hace respetar. Un municipio de Boyacá implementó sanciones de hasta $700.000 e inmovilización.
Sólo tres horas, separan a Bogotá del pintoresco municipio de Toca, en el departamento de Boyacá. Este municipio se puso en el radar de los colombianos, luego de tomar una drástica decisión drástica: acabó con el estruendo de motores alterados que turban la tranquila cotidianidad de sus habitantes.
Y es que, la Alcaldía local, publicó un decreto que prohíbe la circulación de motocicletas y automóviles con “escapes modificados” o sistemas de sonido que excedan los niveles permitidos, una medida enmarcada en la recientemente aprobada Ley 2450 de 2025 o “Ley Antirruido”.
En su comunicado oficial, la administración municipal enfatizó que estas modificaciones no solo violan la normativa, sino que también deterioran la “paz, el descanso y la calidad de vida”, especialmente en zonas sensibles como colegios, hospitales, barrios residenciales y áreas rurales.

Sanciones económicas
La novedad es contundente, ya que los conductores infractores enfrentarán multas tipo 3, equivalentes a 16 salarios mínimos legales diarios vigentes, alrededor de $700.000 COP en 2025. Además, se exponen a la inmovilización inmediata del vehículo. Para garantizar la aplicación efectiva, la Policía Nacional realizará operativos equipados con sonómetros en puntos estratégico, con el fin de medir y verificar los niveles de ruido de los automotores circulantes.
Es de anotar que esta medida se fundamenta en la Ley 2450 de 2025, legislación que surgió como respuesta al creciente problema de la contaminación acústica en Colombia. La normativa prohíbe expresamente el uso de modificaciones como resonadores o la eliminación de silenciadores, y endurece las sanciones para quienes alteren sus sistemas de escape, señalando que exceder los límites de decibeles puede resultar en sanción sin la necesidad de medición formal.

Desde su aprobación en diciembre de 2024, la Ley Antirruido busca unificar la normativa dispersa sobre contaminación sonora, establecer límites claros y responsabilizar a las autoridades para implementar políticas de calidad acústica en todo el territorio nacional.
Más allá de la imposición de sanciones, la Alcaldía de Toca anunció campañas pedagógicas en alianza con la Policía. El objetivo es concienciar a los conductores sobre los efectos negativos del ruido excesivo y promover una cultura de convivencia armónica, preservando la tranquilidad y la salud mental y física de los habitantes.
Paola Reyes Bohórquez.








