Un ex-ladrón narró cómo operaba con la modalidad de “jaloneo” en Bogotá, mientras las estadísticas oficiales confirman que el 60‑68 % de los vehículos se pierden por descuido.
Desde una celda en Bogotá, un hombre que participó activamente en bandas dedicadas al robo de vehículos confesó, con tono de arrepentimiento, cómo operaba junto a sus compañeros en zonas críticas de la ciudad. Según sus propias palabras, “la gente daba el patazo”, se aprovechaban del descuido y con una máquina especial forzaban puertas y encendían el vehículo para partir antes de que la víctima reaccionara.
“Dos mirábamos y tocábamos el carro, si no sonaba alarma, mejor. Golpeábamos chapa, rompíamos switch y uno encendía”, relató, señalando que sus zonas de acción incluían hospitales y localidades como Usaquén, Chapinero y Puente Aranda.
Expertos del Centro de Estudio y Análisis en Convivencia y Seguridad Ciudadana informaron que en Bogotá la modalidad de robo conocida como “jalado” o halado, robo por descuido, representa seis de cada diez casos, una cifra respaldada por datos oficiales que cifran este método en un 68 % del total.

Reducción de hurtos
En 2025, aunque hubo una reducción del hurto respecto a 2024, aún se estiman más de 1.150 robos de vehículos entre enero y mayo, con Kennedy y Puente Aranda como epicentros del delito. El testimonio que acompaña esta denuncia criminal ofrece detalles escalofriantes del modus operandi: actores conocen modelos vulnerables: Chevrolet, Kia, Hyundai, Logan y Duster, y esperan a que las víctimas dejen sus carros estacionados “tirados”, sin cuidado.
Esa oportunidad es todo lo que necesitan para actuar con rapidez y eficacia. El ladrón sentenció que “aprovechen los parqueaderos… es mejor pagar poquito y no perder el carro… estoy arrepentido por tanto tiempo que me va a tocar pasar acá en prisión”.
En Bogotá, el fenómeno del robo de vehículos en los últimos años ha sido alarmante. En 2024, la ciudad registró un promedio de 12 automotores hurtados por día, totalizando unos 4.660 casos, un aumento del 10 % frente al año anterior. No obstante, este año 2025 ha visto una recuperación, pues entre enero y julio se reportaron 1.584 robos, lo que representa una reducción del 34 %, con 816 casos menos que en 2024.

Zonas preferidas por los ladrones
Pese a estos avances, los expertos advierten que la modalidad principal sigue siendo el halado y que las bandas operan con una logística cuidadosa. Según datos de Ituran, Bogotá lidera el robo de vehículos en el país con un 32,2 % de incidencia, y los automóviles particulares representan el 61,7 % de los hurtos. Las zonas más afectadas siguen siendo locales como Kennedy, Engativá, Suba, Puente Aranda y Ciudad Bolívar.
El contexto operacional está determinado por fallas estructurales como cámaras de videovigilancia fuera de servicio (al menos 697 sin funcionar), pocos controles en sectores residenciales y parqueaderos improvisados que ofrecen facilidades a los delincuentes. Y, aunque no siempre buscan el carro completo, el robo de autopartes es común: las placas son la pieza más robada (29 %), seguidas de espejos (28 %) y rines (19 %).
Paola Reyes Bohórquez.









