La histórica planta de Volkswagen en Zwickau, Alemania, dará un giro para convertirse en un centro de reciclaje de vehículos.
A la par de las tendencias de la electrificación de vehículos, que responde a objetivos ambientales y de sostenibilidad, en la industria automotriz también está surgiendo un movimiento que promueve la economía circular. Esto está llevando a que los grandes fabricantes inviertan y desarrollen programas dirigidos especialmente al reciclaje de vehículos y sus partes.
El caso más reciente es el de Volkswagen, que acaba de anunciar que su histórica planta en Zwickau, Alemania, dará un giro para convertirse en un centro de reciclaje, donde vehículos de preproducción o unidades que lleguen al final de su vida útil, serán desmontados y reciclados para recuperar piezas y materias primas valiosas que puedan volver a usarse.
Zwickau se inauguró originalmente en 1990, completando una trayectoria de 35 años. En 2018 recibió una importante actualización para albergar la producción de vehículos eléctricos, y un año después comenzó en el ensamblaje del Volkswagen ID.3. Otro aspecto importante en esas obras, fue la ampliación de su capacidad de producción a 300.000 unidades por año.

De producir vehículos eléctricos a reciclarlos: VW Zwickau
La decisión de elegir la planta de Volkswagen en Zwickau obedece, entre otras cosas, a la utilización por debajo de su capacidad de producción. Desde su última remodelación, se han producido un máximo de 220.000 vehículos. Por eso, con las proyecciones de un programa de economía circular y las autoridades locales interesadas en aportar recursos, el proyecto se ejecutará en dicha fábrica.
Para adaptar el centro de producción de vehículos eléctricos a uno idóneo para el reciclaje de los mismos, Volkswagen planea una inversión de unos 90 millones de euros, sumando el aporte del gobierno, que será de aproximadamente 10,7 millones de euros. Con estos recursos, se realizarán los trabajos de adecuación para que las operaciones comiencen en los próximos meses.
Es importante decir que, además de vehículos eléctricos, Zwickau también reciclará modelos de combustión. En cualquier caso, serán recibidos desde clientes o concesionarios para una evaluación exhaustiva de su estado. Aquellos que puedan ser reacondicionados se pondrán nuevamente en circulación, mientras que los demás se desmontarán para la recuperación de partes.

Dentro del proceso de recuperación se espera extraer elementos de alto valor de baterías eléctricas que puedan reutilizarse y aportar a reducir los costos de producción de vehículos nuevos. Volkswagen dijo que este enfoque de economía circular no solo reduce la huella de carbono, sino que también abre nuevas oportunidades de negocio.
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Jessica Paola Vera García.







