Aunque los carros a hidrógeno registraron un aumento en ventas durante 2025, aún enfrentan grandes desafíos: falta de infraestructura y baja presencia frente a los eléctricos.
El hidrógeno lleva años siendo presentado como una alternativa energética prometedora dentro de la industria automotriz. Este elemento químico puede utilizarse en los vehículos de dos formas principales: como combustible directo en motores de combustión o a través de pilas de combustible que generan electricidad para impulsar motores eléctricos.
En el primer caso, el hidrógeno se quema dentro de las cámaras de combustión de un motor adaptado, de forma similar a lo que ocurre con un motor de gasolina moderno. Sin embargo, esta tecnología aún se encuentra en fase de pruebas y desarrollo dentro del sector automotor.
La segunda opción, que ya se utiliza en algunos modelos comerciales, consiste en emplear el hidrógeno como reactivo en una pila de combustible. En este sistema, el hidrógeno reacciona con el oxígeno y produce electricidad, la cual se almacena en una batería que posteriormente alimenta el motor eléctrico del carro. Este tipo de automóviles se conoce como vehículos eléctricos de pila de combustible.

Sistema complejo
Aunque esta tecnología ya funciona en la práctica, todavía no logra despegar en el mercado mundial. Uno de los principales problemas es la complejidad del sistema. Y es que requiere tanques especiales para almacenar el hidrógeno, celdas de combustible y baterías adicionales. Todo esto añade peso al vehículo y encarece su producción.
Por esa razón, muchas empresas consideran que el hidrógeno podría tener un futuro más claro en el transporte pesado, como camiones de larga distancia o incluso en la aviación. Para los autos de uso cotidiano, los vehículos eléctricos de batería continúan siendo más eficientes y prácticos.
A esto se suma otro obstáculo importante: la falta de estaciones de recarga. En gran parte de Europa la infraestructura sigue siendo muy limitada. En países como España apenas existen unas pocas estaciones donde es posible recargar el tanque de hidrógeno de un automóvil.

Aumentan ventas
A pesar de estas dificultades, las ventas mundiales de carros de hidrógeno registraron un crecimiento en 2025. Durante ese año se comercializaron 16.011 vehículos ligeros impulsados por hidrógeno, lo que representó un aumento del 24,4 % respecto a 2024.
Sin embargo, estas cifras siguen siendo muy bajas si se comparan con otros tipos de vehículos eléctricos. Según datos de la Agencia Internacional de Energía, en el mundo se venden millones de carros eléctricos de batería cada año, lo que deja a los modelos de hidrógeno como una tecnología todavía minoritaria.
El crecimiento registrado en 2025 tampoco se distribuyó de manera uniforme. La mayor parte de la demanda se concentró en China, especialmente durante el segundo semestre del año, mientras que otros mercados importantes registraron caídas. En Corea del Sur, por ejemplo, los vehículos de hidrógeno alcanzaron una cuota de mercado del 42,5 % dentro de este segmento, impulsados principalmente por el fabricante local Hyundai, uno de los principales promotores de esta tecnología.

Menos aceptación
En contraste, en regiones como Europa, Estados Unidos y Japón las ventas disminuyeron de forma considerable. En el continente europeo la oferta es muy reducida y se limita prácticamente a dos modelos disponibles en el mercado: el Hyundai Nexo y el Toyota Mirai.
Entre ambos vehículos apenas se registraron 566 unidades vendidas en toda Europa durante 2025, lo que demuestra el escaso interés de los consumidores por esta tecnología en comparación con otras alternativas.
El futuro de los autos de hidrógeno dependerá principalmente de dos factores clave. El primero es el crecimiento de la infraestructura de carga, especialmente en regiones donde hoy casi no existen estaciones disponibles. El segundo es la ampliación de la oferta de vehículos, ya que actualmente solo unas pocas marcas están apostando por esta tecnología.
LEA TAMBIÉN: Camiones Hyundai a hidrógeno completaron 20 millones de km: ¡sí se puede!
Paola Reyes Bohórquez.







