CATL, el mayor fabricante mundial de baterías, anunció que en tres años habrá barcos totalmente eléctricos capaces de navegar en mar abierto. Ya tiene 900 embarcaciones electrificadas.

CATL ha puesto en el foco del debate mundial la electrificación naval al afirmar que los buques totalmente eléctricos capaces de travesías oceánicas podrían materializarse en apenas tres años. La directora de su división marina, Su Yiyi, aseguró en una sesión informativa en Shanghái que “en un futuro cercano, quizá dentro de los próximos tres años, lograremos que embarcaciones totalmente eléctricas naveguen en mar abierto”.

Hay que anotar que esta afirmación viene respaldada por hechos. Y es que CATL ya ha suministrado sistemas de baterías a cerca de 900 embarcaciones, una cuota que la compañía estima en torno al 40% del mercado mundial naval eléctrico. Así mismo, acaba de presentar una solución integral denominada “ship shore cloud” que enlaza baterías a bordo, recarga o intercambio en puerto y gestión en la nube para la operación y mantenimiento.

La progresión técnica detrás de esta ambición es palpable. CATL ha impulsado proyectos de primer orden. Por ejemplo, en 2020, participó en el emblemático crucero fluvial Yangtze River Three Gorges No. 1 con 10.000 celdas LFP y este mismo año contribuyó al Yujian 77, un ferry/turístico puro-eléctrico con 3.918 kWh de baterías y autonomía cercana a 100 km por carga, capaz de realizar rutas nocturnas sin emisiones directas.

CATL Buques

Travesías eléctricas oceánicas

Las participaciones anteriormente descritas muestran cómo las celdas LFP y las arquitecturas tipo CTP (cell to pack) aumentan densidad energética y fiabilidad. Por esta razón, CATL considera plausible dar el salto a rutas costa a costa y, con apoyo portuario, a travesías oceánicas.

El contexto regulatorio y de mercado refuerza la apuesta. El transporte marítimo, responsable de aproximadamente el 2–3% de las emisiones globales, afronta presiones crecientes. En tal sentido, la OMI endurece criterios de intensidad de GEI, la Unión Europea avanza con esquemas de comercio de emisiones y los armadores buscan alternativas ante costos y restricciones cada vez más estrictas.

En respuesta a esto, CATL no solo desarrolla celdas más densas y seguras, sino que ha logrado certificaciones internacionales clave, incluida la reciente Type Approval de sociedades de clasificación como RINA, un requisito imprescindible para la adopción en buques de mayor envergadura.

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Solución de CATL

La propuesta práctica de CATL combina varios elementos técnicos que explican por qué ven un horizonte cercano.  Mejoras en densidad energética de baterías LFP (y evoluciones químicas marinas), sistemas térmicos y de control redundantes. Así mismo, módulos CTP que elevan Wh/kg, soluciones de recarga rápida y swap en puerto, además de plataformas de gestión que monitorizan salud de baterías y rutas en tiempo real.

Estas piezas, unidas a pilotos ya operativos en Noruega, Japón y China, constituyen el andamiaje que, según la empresa, permitirá superar desafíos tradicionales como autonomía, seguridad ante propagación térmica en alta mar, corrosión y mantenimiento, y habilitar travesías medias y, eventualmente, oceánicas.

El impacto sería sistémico: cruceros y ferris sin emisiones limpias en archipiélagos y áreas protegidas, puertos que se transforman en centros de recarga e intercambio, cadenas logísticas regionales menos dependientes del diésel y un nuevo mercado industrial para baterías marinas, mantenimiento y reciclaje. No obstante, la transición exige una infraestructura portuaria a gran escala, estándares internacionales armonizados y certezas sobre reciclaje y ciclo de vida de baterías.

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Paola Reyes Bohórquez.