General Motors y la estatal SAIC extienden su joint venture en China hasta 2047. Planean desarrollar 30 modelos eléctricos para Buick, Cadillac y Chevrolet.
Mientras varios fabricantes tradicionales intentan encontrar su lugar en una industria cada vez más dominada por los carros eléctricos y las marcas chinas, General Motors acaba de enviar una señal contundente: seguirá apostando por China durante al menos dos décadas más.
La compañía estadounidense y la estatal china SAIC renovaron por 20 años su alianza industrial, extendiendo hasta 2047 el acuerdo que mantiene viva a SAIC-GM, la empresa conjunta creada en 1997 para fabricar y comercializar vehículos de las marcas Buick, Cadillac y Chevrolet en el gigante asiático.
Esta decisión llega en un momento especialmente importante para GM. Durante años, China fue su principal mercado mundial, pero la irrupción de fabricantes locales especializados en carros eléctricos cambió radicalmente el panorama. Lo que alguna vez fue una de sus operaciones más rentables terminó convirtiéndose en una preocupación para la casa matriz.
Alianza para recuperar terreno
Entre 2014 y 2018, GM llegó a obtener alrededor de 2.000 millones de dólares anuales en ganancias provenientes de China. Sin embargo, el escenario cambió drásticamente y la marca registró pérdidas durante 2024 y 2025, situación que obligó a poner en marcha un amplio proceso de reestructuración.
La renovación del acuerdo fue presentada en Shanghái como una muestra de confianza en el mercado chino y en la capacidad de la empresa conjunta para adaptarse a una industria que avanza rápidamente hacia la electrificación y la conectividad.
Como parte de esta nueva etapa, SAIC-GM planea lanzar cerca de 30 nuevos modelos eléctricos destinados principalmente a fortalecer las gamas de Buick y Cadillac. Sumado a esto, el programa contempla el desarrollo de tecnologías inteligentes que hoy son una de las grandes exigencias de los consumidores chinos.
Desafío de marcas chinas
La estrategia también tendrá impacto fuera de China. Según confirmó John Roth, presidente de GM China, los modelos Chevrolet producidos en el país asiático podrán exportarse a regiones como Oriente Medio, África, Sudamérica, México y Asia-Pacífico.
Para mercados latinoamericanos como Colombia, este movimiento resulta especialmente relevante. Cada vez más fabricantes están utilizando a China como plataforma global de producción, por lo que varios de esos futuros modelos podrían terminar llegando a la región en los próximos años.
Las cifras muestran la magnitud del reto que enfrenta GM. En 2015, la automotriz controlaba cerca del 14,9% del mercado chino. No obstante, al cierre del primer semestre de este año su participación se redujo a apenas 6,8%, reflejando el crecimiento de fabricantes locales como BYD y otras marcas emergentes que han revolucionado el segmento eléctrico.
GM y su salida a flote
La caída también se refleja en las ventas. Durante 2025, GM comercializó alrededor de 1,9 millones de vehículos en China, una cifra que representa una reducción de 50,9% frente a su mejor momento, alcanzado en 2016. Y es que la situación fue tan compleja que, al anunciar su reorganización en 2024, la compañía calculó un impacto financiero superior a 5.000 millones de dólares, incluyendo el cierre de algunas plantas.
Pese a ello, GM no está sola en esta apuesta. Otros gigantes de la industria, como Volkswagen y Honda, también han renovado acuerdos con socios locales y continúan invirtiendo en China, convencidos de que abandonar el mayor mercado automotor del planeta no es una opción viable.
Todo esto ocurre, además, en medio de crecientes tensiones entre China y Estados Unidos. Mientras Washington mantiene fuertes barreras arancelarias contra los vehículos eléctricos chinos y estudia nuevas restricciones para fabricantes vinculados al país asiático, GM intenta navegar ambos mundos sin renunciar a ninguno.
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Paola Reyes Bohórquez.











