Accionistas acusan a Tesla de engañar al mercado sobre la seguridad de sus vehículos autónomos, provocando pérdidas millonarias tras la caída en la bolsa.
Una de las apuestas más ambiciosas de Tesla es su tecnología de conducción autónoma. Sin embargo, esta se ha convertido ahora en el centro de un escándalo legal que podría tener consecuencias financieras y reputacionales de gran magnitud.
Y es que un grupo de accionistas presentó una demanda colectiva contra la compañía dirigida por Elon Musk. Así, en la reclamación se acusa a la empresa de fraude por supuestamente manipular la información relacionada con sus robotaxis y el sistema de conducción autónoma que los opera.
La acción legal se interpuso en el estado de Texas, sede actual de Tesla, por el bufete Pomerantz LLP, conocido por liderar demandas colectivas en defensa de inversores. Según el documento, los altos directivos de la empresa habrían emitido declaraciones “materialmente falsas y engañosas” respecto a la seguridad y grado de desarrollo del sistema autónomo implementado en los robotaxis. Lo anterior, buscando mantener la confianza del mercado y sostener el valor de las acciones.

Robotaxis en la polémica
Hay que anotar que el servicio de robotaxis se lanzó recientemente en Austin, Texas, como parte del proyecto de Tesla para revolucionar el transporte urbano mediante vehículos completamente autónomos. No obstante, múltiples incidentes registrados desde su implementación habrían revelado fallos graves en el sistema, generando preocupación entre usuarios, reguladores y, ahora, accionistas.
Los demandantes alegan que Tesla ocultó o minimizó los riesgos de estos fallos, comprometiendo así la seguridad de los pasajeros y transeúntes. El documento legal subraya que los errores en la tecnología de conducción autónoma “podrían poner en riesgo a los usuarios y al público en general”, haciendo que la imagen de innovación y confiabilidad que promueve el fabricante automotriz se vea seriamente cuestionada.
Tras la aparición de noticias relacionadas con estos fallos de seguridad en los robotaxis, el precio de las acciones de Tesla se desplomó de forma abrupta, generando pérdidas económicas significativas para los inversores. De acuerdo con Pomerantz LLP, esta caída bursátil no fue producto de factores externos, sino el resultado directo de la desinformación proporcionada por la compañía.
“La conducta de Tesla causó un perjuicio económico considerable a los accionistas, quienes confiaron en que la empresa les estaba ofreciendo información veraz sobre el desarrollo de su tecnología”, afirmó un portavoz del bufete.

Ya había pasado
Cabe resaltar que esta no es la primera vez que la compañía de Musk y su sistema de conducción autónoma enfrentan críticas. A lo largo de los años, diversos organismos de seguridad vial en EE. UU. han advertido sobre los límites del sistema Autopilot, y aunque Tesla insiste en que sus vehículos requieren supervisión humana, el marketing de la empresa ha sido acusado de sugerir lo contrario.
Hasta el momento, ni Elon Musk ni Tesla han emitido declaraciones oficiales sobre la demanda. El silencio ha alimentado la incertidumbre en los mercados financieros y ha aumentado la presión sobre la compañía, especialmente ahora que se encuentra en plena expansión de su programa de robotaxis.
No es menor el hecho de que, según datos de la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras, NHTSA, Tesla ha estado involucrada en más de 900 accidentes relacionados con vehículos que utilizaban tecnologías de asistencia a la conducción desde 2021, lo que refuerza las dudas sobre la madurez del sistema autónomo.
Paola Reyes Bohórquez.








