Xavier Chardon, nuevo CEO de Citroën, tiene como objetivo reposicionar la marca. Así como mejorar calidad, lanzar garantía de 8 años y retomar el volumen con productos accesibles.
Después de un periplo de más de una década fuera de la gestión directa en Citroën, Xavier Chardon regresa al timón de este barco para liderarlo. Así, su misión es clara: que la marca vuelva a ser accesible, confiable y coherente frente a sus clientes.
Chardon no es un recién llegado a Stellantis. Comenzó su carrera en Citroën en 1994, ocupó puestos en distintos países como Italia, Dinamarca y Alemania. Luego se fue al Grupo Volkswagen, incluyendo su tiempo en China, trabajando en la empresa conjunta con SAIC entre 2011 y 2025. Esa experiencia internacional es parte del bagaje que trae de vuelta.
En entrevistas, Chardon ha señalado que Citroën sufrió en los últimos años por tener una gama envejecida, problemas de calidad, como los motores PureTech antiguos y los llamados de atención por defectos en bolsas de aire Takata. “Algunas cosas ya se han resuelto, pero tenemos que demostrar que Citroën ha vuelto y que tenemos un futuro brillante”, indicó.

Esencia Citröen
El nuevo CEO ha sido enfático en que lo fundamental es definir claramente la marca frente al cliente y adelantarse a lo que estos quieren. Aunque Citroën oficialmente no ha dicho exactamente todas esas citas, los problemas PureTech sí han sido documentados ampliamente.
Una de las apuestas más concretas está en la garantía extendida que Citroën ha anunciado bajo el nombre “Citroën We Care”, vigente desde principios de 2025. Esta garantía cubre componentes clave como el motor, la caja de cambios y la transmisión durante hasta 8 años o 160.000 km, lo que ocurra primero, para todos los modelos nuevos. Lo anterior, independientemente del tipo de motor: gasolina, híbrido, eléctrico, siempre y cuando se mantenga el mantenimiento programado en la red oficial.
También ha habido un retraso voluntario en el lanzamiento de la nueva generación del SUV C5 Aircross. Chardon y su equipo prefirieron postergar su salida para evitar problemas desde las primeras unidades entregadas. Esto, asegurando una mejor calidad inicial, lo que se alinea con su visión de recuperar confianza con los clientes.
Hay que decir que Chardon ha manifestado influencia de su etapa en China en este retorno. Así, ha admitido haber observado “la calidad y tecnología que ofrecen las marcas de aquel país en modelos de bajo precio”, lo cual considera una amenaza real para fabricantes tradicionales si no se modernizan. Por lo tanto, su estrategia incluye dimensiones de confort, espacio, con precios más competitivos que los de sus homólogos de otras marcas y con garantía fuerte.
LEA TAMBIÉN: Citroën Basalt perdió las pruebas de seguridad con cero estrellas: la marca responde.
Paola Reyes Bohórquez.








