Mercedes-Benz tiene un socio que acaba de superar una de las mayores barreras de las baterías de estado sólido: llevarlas del laboratorio a la producción industrial.

Las baterías de estado sólido llevan años apareciendo como una de las grandes promesas para la siguiente generación de carros eléctricos. Ahora, ProLogium Technology dio un paso que cambia la discusión, se trata de su batería de litio-cerámica Gen 3.5 que ya entró en producción en masa en Taiwán.

La compañía informó que esta celda de gran formato, con 185,4 Ah de capacidad, alcanza una densidad energética de 381 Wh/kg y 903 Wh/L. Son cifras importantes porque una mayor densidad energética permite almacenar más energía con menor peso y volumen, dos variables críticas para los carros eléctricos.

Pero el dato verdaderamente importante no está únicamente en esos números. La industria lleva años obteniendo resultados elevados en prototipos y laboratorios; el desafío consiste en llevarlos a una línea de fabricación capaz de producir celdas de manera repetible, con calidad, durabilidad y costos compatibles con un vehículo comercial.

ProLogium baterías

Salto industrial

ProLogium asegura que su planta de Taoyuan, en Taiwán, ya opera como una instalación Giga para baterías de litio-cerámica. La compañía inauguró allí su fábrica Taoke en 2024 y la ha utilizado como plataforma para demostrar que su arquitectura puede pasar de las muestras experimentales a procesos industriales.

La Gen 3.5 utiliza un separador cerámico y una arquitectura propia denominada Logithium. En términos prácticos, esta configuración busca aprovechar las ventajas asociadas a una batería de estado sólido sin aumentar innecesariamente el tamaño de la celda. La densidad volumétrica de 903 Wh/L resulta especialmente relevante para los carros, donde el espacio disponible para el paquete de baterías es limitado.

La clasificación de la tecnología también fue sometida a comprobaciones específicas. TÜV validó las cifras de densidad energética, mientras UL Solutions realizó las pruebas que respaldan su clasificación como batería totalmente de estado sólido bajo la norma china GB/T 43568-2026.

ProLogium baterías

ProLogium y su proyección

Lo anterior no significa que un carro eléctrico vaya a ofrecer automáticamente 381 Wh/kg a nivel de batería completa. Entre las celdas y el vehículo terminado intervienen módulos, estructura, refrigeración, electrónica de control y otros componentes. Por eso, el verdadero impacto de esta tecnología deberá medirse cuando llegue a paquetes instalados en carros de producción.

La escala sigue siendo uno de los puntos que determinarán hasta dónde puede llegar esta tecnología. La planta de Taoyuan comenzó con una capacidad de producción de 0,5 GWh anuales, mientras el plan de la compañía contempla superar 1 GWh y alcanzar una capacidad máxima de diseño de 3 GWh en esa instalación.

Aún así, ProLogium no pretende quedarse en Taiwán. En febrero de 2026 comenzó oficialmente la construcción de su futura gigafábrica de Dunkerque, Francia, destinada a producir una nueva generación de baterías de estado sólido. La primera fase está proyectada para llegar a 4 GWh anuales, mientras el diseño del complejo contempla una capacidad máxima de hasta 44 GWh.

ProLogium baterías

Mercedes-Benz y su acuerdo

Es precisamente aquí donde aparece Mercedes-Benz. Ambas compañías mantienen desde 2022 un acuerdo de cooperación para desarrollar celdas de estado sólido destinadas a carros eléctricos, acompañado de una inversión de Mercedes-Benz en ProLogium y de un puesto para la automotriz en su junta directiva.

Sin embargo, la relación no significa que los próximos Mercedes eléctricos vayan a utilizar automáticamente la batería Gen 3.5 que ahora entra en producción. De hecho, el EQS experimental con el que Mercedes-Benz recorrió 1.205 kilómetros sin recargar en 2025 utilizó una batería de estado sólido de litio-metal desarrollada junto con Factorial Energy, no la tecnología de ProLogium.

El avance de ProLogium debe leerse, entonces, desde otra perspectiva: la batería de estado sólido empieza a abandonar el terreno de los prototipos para enfrentarse al verdadero examen de la industria automotriz. Ya no se trata únicamente de conseguir más energía en una celda, sino de fabricar grandes cantidades con calidad, durabilidad y un costo que permita incorporarlas a carros de producción.

LEA TAMBIÉN: Mercedes-Benz Clase C se renueva: el icónico sedán no abandona la gasolina y suma más tecnología.


Paola Reyes Bohórquez.