Las motocicletas de más de 200 cc serían las más afectadas con un incremento de 11 puntos en el impuesto al consumo. Las eléctricas mantendrían su IVA preferencial del 5%.

Otras que no se salvaron del proyecto de reforma tributaria que presentó el ministro de Hacienda, Germán Ávila, fueron los motos de alto cilindraje. Pues, en medio de los artículos incluidos en este ambicioso paquete fiscal, uno de los más controversiales es el relativo a los vehículos de dos ruedas de más de 200 centímetros cúbicos.

La propuesta establece que las máquinas clasificadas en la nomenclatura andina como “con motor de émbolo alternativo de cilindrada superior a 200 c.c.” pasen a gravarse con un impuesto al consumo del 19 %, reemplazando la actual tarifa del 8 % prevista en el artículo 512-4 del Estatuto Tributario. Este cambio representa un alza de 11 puntos porcentuales, afectando directamente el costo para quienes poseen o decidan adquirir estos vehículos.

No obstante, el proyecto también busca mantener algunos beneficios. En el artículo 9 se conserva el artículo 468-1 del Estatuto Tributario, que mantiene una tarifa reducida de IVA del 5 % para motocicletas eléctricas y ciclomotores cuyo valor supere las 50 Unidades de Valor Tributario (equivalentes a $2.489.950 COP). El Gobierno justifica esta medida como una forma de asegurar que los vehículos eléctricos de mayor valor sigan contribuyendo al recaudo sin perder su incentivo diferenciador.

Nuevas señales para motos

Motociclistas preocupados

El alza preocupa especialmente a los motociclistas que dependen de estos vehículos para trabajar. En ciudades como Bogotá, Medellín y Cali, las motos no son un lujo sino una herramienta de sustento diario para mensajeros, repartidores, conductores de plataformas y hasta familias enteras que las utilizan como único medio de transporte.

De acuerdo con cifras del Registro Único Nacional de Tránsito (RUNT), en Colombia circulan más de 10,6 millones de motocicletas, lo que equivale a cerca del 60 % del parque automotor del país. De ellas, una parte significativa corresponde a las de cilindraje superior a 200 c.c., usadas tanto para recorridos urbanos como para viajes intermunicipales.

El gremio de moteros ya ha advertido que un incremento de este tipo podría “afectar la economía popular y frenar el acceso a un medio de transporte económico y eficiente”. Voceros de asociaciones ciudadanas aseguran que este tipo de medidas impactan más a los trabajadores que a las élites, dado que las motos de 200 c.c. en adelante son habituales entre personas de ingresos medios que buscan potencia y rendimiento.

El trasfondo de esta reforma, indica el Gobierno, se enmarca en el esfuerzo por ampliar la base de contribuyentes y generar recursos que permitan financiar programas sociales, infraestructura y proyectos de inversión pública en un país con finanzas deterioradas y amenazas de mayor endeudamiento si la iniciativa no es aprobada.

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Paola Reyes Bohórquez.