Una batería que dejó de mover un carro eléctrico puede tener una segunda vida y convertirse una fuente de energía para comunidades rurales de Colombia.

En Colombia, el acceso a la electricidad todavía representa un desafío para comunidades en territorios rurales donde las condiciones geográficas y la falta de infraestructura dificultan la conexión a la red. Frente a esta brecha, Volvo decidió llevar su apuesta por la movilidad sostenible más allá de los vehículos, con su programa “#RetoIluminaColombia 2.0”. Una iniciativa que reutiliza baterías de carros electrificados para almacenar energía solar y llevarla a escuelas y comedores comunitarios del Valle del Cauca.

El proyecto tuvo su primera edición en 2025, cuando la ecoaldea Nashira, en ese mismo departamento, recibió uno de estos sistemas. Allí, las baterías reutilizadas permitieron almacenar energía solar generada mediante paneles solares y garantizar el funcionamiento de la cocina comunitaria, reduciendo las limitaciones asociadas a la intermitencia del servicio eléctrico.

Para 2026, Volvo amplió el alcance del programa y llevó esta solución a dos nuevos espacios en territorio vallecaucano. Uno de ellos en la Institución Educativa de Desarrollo Rural La Selva, en Ginebra, donde cerca de 30 estudiantes de primaria pueden beneficiarse de una fuente de energía más estable. El segundo escenario es el comedor comunitario de Tienda Nueva, en Palmira, que atiende a más de 50 personas, facilitando, en este caso, la conservación de los alimentos. 

Volvo Colombia energía solar con baterías de carros

#RetoIluminaColombia 2.0

De acuerdo con información del Volvo Cars Colombia, el #RetoIluminaColombia 2.0 busca visibilizar la diferencia existente entre quienes consideran la electricidad un servicio básico garantizado y quienes todavía viven con la incertidumbre de no saber cuándo tendrán luz. Para ello, la marca desarrolló la narrativa “El espejo de la luz”, que pone frente a frente estas dos realidades.

La campaña también incorpora los llamados “Retratos de la luz”, historias protagonizadas por comunidades beneficiadas y apadrinadas por embajadores de Volvo en Colombia. A través de estos relatos, la marca busca mostrar de manera cercana los cambios que puede generar el acceso a una fuente de energía limpia y estable. 

Más allá de la tecnología, la propuesta pone sobre la mesa el potencial de la economía circular aplicada a la movilidad eléctrica. Mientras la industria automotriz avanza hacia vehículos con menores emisiones, iniciativas como esta muestran que la sostenibilidad también puede extenderse al momento en que sus componentes dejan de cumplir su función inicial. 

Volvo Colombia energía solar con baterías de carros

Para Alberto Telch, brand manager de Volvo Cars Colombia, el proyecto representa una manera de materializar los principios de la compañía con acciones que tengan un impacto directo sobre las personas. “La iniciativa busca contribuir al cierre de la brecha energética y mantener la visión de una movilidad más segura y sostenible“, añadió el ejecutivo.

LEA TAMBIÉN: Volvo, FIAT, Jeep, RAM y Yango se unen a la red de ayudas en Colombia por el sismo


Jessica Paola Vera García.