Colombia está cambiando sus principales proveedores de vehículos. China ya concentra casi una tercera parte de las importaciones y Corea del Sur aumenta su participación.
El mercado automotor colombiano atraviesa una transformación que va más allá de las marcas que se ven en las vitrinas. Según un análisis de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF), las importaciones de vehículos, partes y accesorios crecieron 55,9% entre enero y agosto de 2026 frente al mismo periodo de 2025.
Dentro de ese movimiento, China se consolidó como el principal origen de los carros importados. Con corte de julio de 2026, el país asiático representó el 30,1% de las importaciones colombianas de vehículos, una participación considerablemente superior al 16,1% que se registraba en 2022. En otras palabras, su presencia en el abastecimiento del mercado nacional prácticamente se duplicó en tan solo cuatro años.
El avance también se refleja en el peso que tiene la industria automotriz dentro de las compras externas del país. De acuerdo con las cifras analizadas por ANIF, los vehículos, las partes y los accesorios pasaron de representar el 9,1% de las importaciones colombianas en 2025 al 12,1% en 2026, considerando el periodo de comparación reportado.
Corea del Sur acelera y Brasil y México pierden participación
China no es el único país asiático que está ganando espacio entre los proveedores de vehículos en Colombia. Corea del Sur también registra un avance importante. Su participación en las importaciones de vehículos pasó del 2,5% en 2022 al 11,6% en 2026, según el análisis de ANIF con corte a julio. El crecimiento evidencia que los fabricantes surcoreanos han ganado protagonismo en un mercado donde compiten marcas de diferentes orígenes y segmentos de precio.
Dicho contexto contrasta con lo que pasa con Brasil y México, dos países que históricamente han tenido relevancia en el suministro de vehículos para América Latina. En el caso de Colombia, Brasil registró la mayor pérdida de participación, mientras que México también cedió terreno. Aunque los resultados no significan que ambos mercados hayan dejado de exportar carros a nuestro país, si demuestra que su peso está disminuyendo frente al avance de los proveedores asiáticos.
Este cambio en el mapa de abastecimiento ayuda a entender por qué el mercado colombiano cuenta con una oferta cada vez más diversa de marcas y modelos. Sin embargo, el aumento de las importaciones no debe confundirse con un crecimiento equivalente en las ventas. Los datos de comercio exterior registran las compras que ingresan al país, mientras que las matrículas miden los vehículos nuevos registrados que, de hecho, también han presentado un crecimiento significativo en Colombia.
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Jessica Paola Vera García. Fuente: Bloomberg en línea.








