El Dodge Charger eléctrico no ha conquistado a los fanáticos como la marca esperaba, por eso estaría preparando el regreso del mítico motor Hemi V8 para una versión Hellcat.

Dodge estaría dispuesto a recuperar uno de sus mayores símbolos para devolverle protagonismo al Charger: el rugido de un motor V8. De acuerdo con información publicada por Automotive News, la marca planea introducir nuevamente el Charger SRT Hellcat con el conocido bloque Hemi sobrealimentado de 6.2 litros, una mecánica que se convirtió en insignia de sus deportivos más potentes.

La posible decisión llega después de un comienzo comercial complicado para la nueva generación del Charger eléctrico, con dificultades para convencer a los compradores de abandonar la fórmula tradicional de sus modelos más emblemáticos. Si bien la gama actual incorporó una versión de gasolina equipada con un motor Hurricane de seis cilindros en línea, 3.0 litros y doble turbocompresor, parece que no existe nada que pueda superar la fuerza y el carácter de un V8.

Según el mismo informe de Automotive News, Dodge tendría previsto comenzar la producción del nuevo Charger SRT Hellcat a finales de 2027, con su llegada a las vitrinas como modelo 2028. La publicación también señala que la compañía habría comunicado a sus proveedores una proyección de aproximadamente 12.000 unidades anuales, una cifra que daría pistas sobre el papel que podría ocupar esta variante dentro de la gama.

Dodge Charger V8 2028

El posible Dodge Charger SRT Hellcat 2028

Como lo decíamos, el corazón de este deportivo sería el conocido Hemi V8 sobrealimentado de 6.2 litros, una mecánica asociada durante años con las versiones más radicales de Dodge. Aunque todavía no se conocen sus especificaciones definitivas, se espera que la potencia supere los 700 caballos, lo que le permitiría al nuevo Hellcat mantener su reputación como uno de los Charger más agresivos.

En cuanto a su apariencia, se espera que la nueva carrocería adopte elementos visuales que refuercen su identidad deportiva, entre ellos una entrada de aire más pronunciada en el capó y un gran alerón trasero. Estos cambios encajarían con la propuesta de un modelo de altas prestaciones, aunque los detalles finales todavía están pendientes de confirmación.

Con este panorama, el posible regreso del Charger Hellcat demostraría que la electrificación no necesariamente elimina el interés por los motores de combustión de gran cilindrada, especialmente en segmentos donde el sonido, la potencia y la tradición tienen un peso importante para los compradores. Incluso, los motores V8 van más allá y han creado una cultura en el mundo automotor.

Dodge Charger V8 2028 

LEA TAMBIÉN: Volkswagen Polo y T-Cross no volverán a ser los mismos: se anuncia giro radical


Jessica Paola Vera García.