BYD registró una nueva patente que busca hacer realidad las baterías de estado sólido. Así planea revolucionar el carro eléctrico.
Mientras buena parte de la industria sigue prometiendo que las baterías de electrolito sólido revolucionarán el carro eléctrico durante la próxima década, la realidad es que todavía existen importantes barreras técnicas que impiden su producción a gran escala. Precisamente en uno de esos puntos críticos acaba de centrarse la más reciente patente registrada por BYD.
La solicitud, publicada por la Administración Nacional de Propiedad Intelectual de China, CNIPA, reveló una nueva arquitectura para el cátodo de las baterías sólidas. Aunque no significa que esta tecnología vaya a llegar de inmediato a los modelos de producción de la marca, sí ofrece una pista bastante clara sobre las líneas de investigación que actualmente considera prioritarias uno de los gigantes mundiales de la electromovilidad.
A diferencia de las baterías de ion-litio convencionales, las baterías de electrolito sólido eliminan los líquidos internos y sustituyen esos componentes por materiales completamente sólidos. Sobre el papel, esto permite mejorar la seguridad, aumentar la densidad energética y reducir los riesgos de degradación. Sin embargo, también introduce un problema complejo: mantener un contacto estable entre todos los materiales internos durante miles de ciclos de carga y descarga.
Desafío de las baterías sólidas
La nueva patente de BYD intenta precisamente atacar ese desafío. El diseño propone combinar dos tipos diferentes de electrolitos dentro del material compuesto del cátodo. Por un lado, emplea electrolitos de haluros con partículas de menor tamaño. Por otro, incorpora electrolitos basados en sulfuros con partículas más grandes.
Ambas particulas se integran junto al material activo del cátodo para formar una estructura cuyo objetivo es mejorar la estabilidad de contacto entre los distintos componentes sólidos de la batería. En teoría, esto podría ayudar a reducir uno de los principales factores que limitan la durabilidad y el rendimiento de este tipo de acumuladores.
No es una preocupación nueva dentro de BYD. Lian Yubo, director científico del grupo, ha señalado en diversas ocasiones que la estabilidad de las interfaces entre materiales sólidos continúa siendo uno de los mayores retos para lograr la industrialización de esta tecnología. Según el ejecutivo, el desarrollo de las baterías sólidas todavía se encuentra en una fase marcada por la resolución de desafíos técnicos fundamentales.
Cada vez más patentes
La nueva solicitud no llega sola. Durante los últimos meses, BYD ha incrementado notablemente su actividad en el campo de las baterías de electrolito sólido mediante el registro de diferentes soluciones relacionadas con esta tecnología.
En mayo de 2026 se conoció otra patente en la que la compañía describía una membrana compuesta formada por partículas de electrolito sólido inorgánico combinadas con una red de fibras de electrolito polimérico, también basada parcialmente en materiales de sulfuro. Antes de ello, la empresa ya había registrado otros desarrollos centrados en nuevas estructuras para el cátodo y sistemas de revestimiento de doble capa.
Esta acumulación de patentes sugiere que BYD está abordando simultáneamente distintos componentes críticos de la batería, una estrategia habitual cuando una tecnología todavía se encuentra en fases avanzadas de investigación pero lejos de su aplicación comercial.
Sin fecha clara
Por su parte, Sun Huajun, director tecnológico de BYD Lithium Battery, afirmó anteriormente que las baterías sólidas desarrolladas por la compañía ya superan el 85% de material activo en el cátodo. No obstante, la empresa no ha divulgado datos de rendimiento ni condiciones de ensayo que permitan verificar el alcance real de ese avance.
El entusiasmo alrededor de las baterías sólidas contrasta con la cautela de los propios fabricantes. Tanto BYD como CATL mantienen importantes programas de investigación, pero ambas compañías reconocen que todavía deben resolverse problemas relacionados con la fabricación industrial, la durabilidad y los costos de producción.
De hecho, Robin Zeng, presidente de CATL, ha advertido en repetidas ocasiones que la llegada masiva de esta tecnología aún tardará varios años debido a las dificultades técnicas e industriales que siguen pendientes. Por ahora, la nueva patente no incluye resultados de validación industrial, pruebas en vehículos ni confirmaciones sobre una futura aplicación comercial. Sin embargo, sí demuestra que BYD continúa apostando fuerte por una tecnología que muchos consideran el próximo gran salto para el vehículo eléctrico.
Paola Reyes Bohórquez.












