El aumento del precio de la gasolina, impulsado por tensiones internacionales, está llevando a más conductores a considerar carros eléctricos.
El reciente aumento en los precios de la gasolina en Estados Unidos está cambiando nuevamente el panorama del mercado automotor. Según estimaciones de BloombergNEF, solo durante esta semana los conductores del país gastarán cerca de US$1.650 millones adicionales en combustible, una cifra que refleja el impacto inmediato del encarecimiento energético en el bolsillo de los consumidores.
Este incremento está relacionado con la tensión geopolítica tras el conflicto en Irán, que provocó un alza en los precios del petróleo y, en consecuencia, de la gasolina. Desde finales de febrero, el precio del galón de gasolina regular en Estados Unidos ha aumentado alrededor de 20 %, hasta alcanzar los US$4,29, un nivel que no se veía desde hace casi tres años.
Para millones de conductores, el golpe es directo. El estadounidense promedio está pagando unos 31 dólares adicionales al mes por combustible, aunque el impacto es mayor para quienes manejan carros de alto consumo, como camionetas pick-ups o grandes SUV. Se estima que alrededor de 50 millones de estadounidenses conducen camionetas y cerca de 10 millones de hogares poseen SUV de gran tamaño, vehículos que suelen requerir más combustible.

Giro a los eléctricos
El alza en los precios ya comienza a reflejarse en el comportamiento del mercado. Datos de la plataforma automotriz CarEdge indican que las búsquedas de vehículos eléctricos aumentaron 20 % en la semana posterior al ataque inicial contra Irán. En modelos populares como el Tesla Model Y y el Chevrolet Equinox EV, el tráfico en línea prácticamente se duplicó.
Para analistas del sector, existe un punto clave que influye en las decisiones de compra. Steven Cegelka, director de operaciones de la consultora automotriz Ignition Dealer Services, asegura que cuando la gasolina se acerca a los US$4 por galón, muchos compradores comienzan a considerar seriamente alternativas eléctricas o híbridas. “Todo se reduce a una pregunta: si la solución real son los vehículos eléctricos o los híbridos”, señaló.
A pesar de este repunte en el interés, el mercado de eléctricos venía atravesando una desaceleración. Tras la expiración de incentivos federales de hasta US$7.500 por carro, las ventas en Estados Unidos cayeron 36 % en el último trimestre frente al mismo periodo del año anterior. No obstante, los inventarios actuales de estos vehículos son casi el doble que los de modelos de combustión interna, lo que podría favorecer nuevas compras si la tendencia continúa.

Suben las ventas
La historia reciente muestra que el precio del combustible puede influir decisivamente en el mercado. En 2022, cuando el galón alcanzó un récord de US$5,36 tras la invasión rusa de Ucrania, las ventas de vehículos eléctricos aumentaron 66 % ese año, incluso antes de que entraran en vigor varios incentivos gubernamentales.
Expertos creen que la duración del aumento actual será determinante. Elaine Buckberg, investigadora principal de Universidad de Harvard y ex economista jefe de General Motors, considera que si los precios se mantienen elevados durante tres meses o más, el cambio hacia vehículos eléctricos podría acelerarse. “Un segundo episodio de gran volatilidad en menos de cinco años podría hacer que los consumidores se vuelvan más sensibles a los precios de la gasolina”, afirmó.
El costo de la electricidad, por ahora, sigue siendo más competitivo. Un carro eléctrico típico consume alrededor de 7,5 kWh para recorrer 40 kilómetros, lo que equivale a un costo promedio cercano a US$1,30 con carga doméstica, considerablemente menor que el precio de un galón de gasolina. Analistas como Itay Michaeli, del banco de inversión TD Cowen, creen que esta incertidumbre podría impulsar una nueva ola de compras de vehículos eléctricos.
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Paola Reyes Bohórquez. Con información de Bloomberg.








